Castañar de El Tiemblo

Ruta al castañar de El Tiemblo en Ávila

Un bosque de castaños situado en la Reserva Natural del Valle de Iruelas

El Castañar del Tiemblo está ubicado en el municipio del mismo nombre, en Ávila, dentro de la Reserva Natural del Valle de Iruelas. A 98 km de Madrid, es un clásico sobre todo en época otoñal y suele estar muy concurrido los fines de semana por los madrileños.

Formado por gigantes del Resecadal, castaños del ‘codao’ y algunos centenarios, como ‘el abuelo’ con algo más de 500 años y 19 m de perímetro, en este espectacular bosque predomina el castaño. Pero también podremos encontrar, a orillas de la Garganta de la Yedra, la típica vegetación de ribera.

Castañar de El Tiemblo

Cómo llegar a El Tiemblo (Área recreativa del Regajo)

  • En coche: salimos por M-40 o M-50 para coger la conocida carretera de los pantanos, M-501, en dirección Ávila hasta San Martín de Valdeiglesias. Tomamos la N-403 dirección Ávila/Toledo y nos llevará hasta El Tiemblo. Aquí en la segunda rotonda tendremos carteles para llegar al área recreativa. Cogemos la calle Recaudador y continuamos por la Colonia de la Yedra, que nos llevará hasta el área recreativa del Regajo, punto de inicio de esta ruta.

El recorrido se puede encontrar pinchando aquí.

Ficha Técnica

  • Tipo de itinerario: circular
  • Dificultad: fácil
  • Distancia aproximada: 7 km ida y vuelta
  • Duración aproximada: 3-4 horas
  • Desnivel: + 220 m
  • Material: senderismo
  • Terreno: 80 % sendas amplias – 20 % sendas pequeñas
  • Época aconsejada: otoño

Track de la ruta. Si dispones de alguna aplicación para visualizar archivos gpx, puedes descargarte la ruta pinchando aquí.

Ruta por un recorrido multicolor de castaños

En el área recreativa del Regajo tenemos varios amplios aparcamientos, pero no nos dejemos engañar puesto que es tanta la afluencia en época otoñal, que solo los más madrugadores podrán disponer sin problemas de sitio para su vehículo. Además, a partir de cierta hora de la mañana hay que pagar para acceder a la zona.

Las hojas de los arboles ya dejan entrever el colorido multicolor. Ascendemos unos metros dirección Sur hacia la Era del Corcho, pero en cuanto sobrepasamos el área recreativa giramos a nuestra derecha para cruzar el arroyo del Castañar por el pequeño puente de madera. Entramos de lleno en el bosque por la cabecera de la Garganta de la Yedra.

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Un castaño de más de 500 años 

El manto de hojas nos da la bienvenida, tupido de diferentes marrones. Se respira algo que no es fácil de describir y lo que vemos nos transporta por unos momentos a los cuentos de hadas: el primer tramo a orillas del arroyo del Castañar, con apenas agua por la sequía; una pequeña ramificación de la Garganta; los castaños con hoja todavía y otros que ya apenas tienen, y un espeso bosque de largos troncos, que impide el paso de los rayos de luz

Pronto llegamos a la fuente de los cazueleros sin gota de agua que ofrecer. Es el punto de unión de la circular que hoy proponemos. En curva pronunciada y cruzando el arroyo con poca agua por un puentecillo, con tendencia ascendente, llegaremos al refugio de Majalavilla. Es otro ejemplo de cuento de hadas, algo que descubriremos al entrar en él.

Vemos el exterior, rodeado por bellos ejemplares de castaños. Continuamos unos metros por detrás de él y alcanzamos ‘el abuelo’. Tiene una edad estimada de algo más de 500 años, una altura de 19 m por 19 m de perímetro. Estamos ante el más veterano del lugar y el más apreciado por los tembleños. Prueba de ello es que lo tienen cercado, para que se observe a pocos metros de él y su deterioro sea el menor posible. Necesitamos seguir disfrutando de él en generaciones venideras.

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Pradera de la Yedra 

Retomamos el sendero principal y seguimos viendo castaños y más castaños. Destacan los del ‘codao‘, viejos troncos centrales muertos, de grandes dimensiones, parecidos al del ‘abuelo’, que le surgen rodeándolo múltiples vástagos formado una corona, dando una estampa inigualable a la zona.

Al llegar al puente de madera sobre la Garganta de la Yedra, lo cruzamos y seguimos la senda durante unos cientos de metros. Transitamos por un espectacular robledal que envuelve al área recreativa Las Barrancas. 

Podríamos volver al puente por donde vinimos, pero vamos a ofrecer una alternativa haciendo un circulo. Nos dirigimos a la finca vallada cercana, saltamos el arroyo del Jurdón, sin mayores problemas, e iremos rodeando la finca, por su parte alta, pegados a la valla hasta llegar a un paso que nos permite acceder.

Veremos algunos animales domésticos y un colmenar. Al continuar hacia la Pradera de la Yedra y dejar el sendero para descender y completar el círculo, volvemos a encontrar otro colmenar. Cruzamos de nuevo el Jurdón, que unos metros más abajo se une a la Garganta de la Yedra, avanzamos unos metros y de nuevo cruzamos el puente de la garganta para volvernos a situar sobre el sendero del castañar.

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Los erizos que envuelven a las castañas 

En este último tramo del sendero a orillas de la garganta, el predominio será de los alisos, aun sin dejar de estar nunca presentes los castaños. A la altura del siguiente punto donde tendríamos que volver a cruzar la garganta será el de retorno. Lo haremos por la parte alta del sendero por el que vinimos, entrando en la zona del Resecadal, donde veremos pronto un buen grupo de grandes y viejos castaños.

Seguimos por el sendero apreciando, más si cabe por esta zona, la mezcla de infinidad de erizos entre las hojas. Ese envoltorio erizado de púas que envuelve su fruto, la castaña, ha caído de los árboles. Terminamos el recorrido de la zona alta para unirnos, a la altura de la fuente de los cazueleros, al sendero principal, y llevarnos de vuelta al área recreativa del Regajo.

Existe una regulación del acceso al Castañar de El Tiemblo, que en otoño es la época de máxima afluencia. Para llegar al castañar, está disponible un autobús que cada hora sube y baja por 1 € por persona. El horario suele ser de 10:00 a 18:00, pero es mejor informarse antes por si hubiese cambios (Ayuntamiento de El Tiemblo. Tel: 91 862 5002. www.eltiemblo.es)

Qué ver en la zona

  • El Tiemblo: está situado en el límite oriental de la provincia de Ávila, junto a la frontera que separa la Comunidad de Castilla y León con la de Madrid y próximo a los límites con Toledo (Castilla la Mancha). En torno al siglo VIII a. c. ya se encuentran manifestaciones de la cultura ‘vettona’ que habitó la zona, como los Toros de Guisando. Recorrer su calles y visitar Ntra. Sra. de la Asunción -del siglo XVI-, el Ayuntamiento de 1.778 y la Ermita de San Antonio, es imprescindible.
  • Toros de Guisando: se encuentran a pocos kilómetros de la población. Es un conjunto escultórico ‘vetón’ que data entre los siglos II y I a.c, durante la Edad del Hierro, formada por cuatro esculturas de granito que representan cuadrúpedos, identificados como toros o verracos (cerdos sementales). Se encuentran costado contra costado, formando una línea en dirección norte-sur y todas ellas mirando hacia el oeste, a la loma del cerro de Guisando.
  • El Pantano de Burgillo: en el Norte del Valle de Iruelas, se puede ver yendo por la N-403 dirección a Ávila, a pocos kilómetros de la población de El Tiemblo. Se inauguró en 1913 y es la primera de la presas que regulan el curso del Alberche. 

Recomendaciones para la ruta

  • Qué llevar en la mochila: un chubasquero fino, guantes, gorro de lana, un silbato, alguna pieza de fruta o frutos secos, cantimplora con 1 litro de agua, una navaja multiusos y un mini botiquín.
    Si vamos a usar un mapa impreso y la descripción de la ruta, siempre es recomendable una pequeña brújula. Será útil aunque utilicemos también la tecnología de las aplicaciones móviles para guiarnos. Puede ayudar a orientarnos, pues las descripciones dan puntos cardinales y los mapas también los marcan.
  • Material: los bastones, para los descensos y algunos repechos, siempre ayudan a ejercitar los brazos y no cargar todo el peso sobre las piernas. Es recomendable llevar impreso un mapa o el track que se ofrece aquí de la zona, además de la descripción de la ruta. Siempre nos ayudará ante cualquier duda saber los puntos clave por los que pasamos y los que nos quedan.
  • El tiempo: se debe consultar la previsión el día anterior y tener claro qué tiempo nos va a hacer. Estamos en puertos de montaña, así que es mejor evitar sorpresas.
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Antonio Fernández Cortés (K2)

“Los sueños marcan al alpinista su camino, no los senderos”. Nos vemos en la montaña.

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