Consejos para una recogida de setas segura

Los síntomas de una intoxicación pueden aparecer a las horas o días después

La bajada de las temperaturas y las lluvias del otoño hacen de octubre y noviembre los meses ideales para la recogida de setas silvestres. Este año con el retraso de las lluvias, la temporada de se ha retrasado y se prevé que se prolongue hasta entrado el mes de diciembre.

En los últimos años ha aumentando el número de personas inexpertas que las recogen. Ante la posibilidad de que un error en la identificación pueda acarrear graves consecuencias para la salud, las autoridades sanitarias han puesto al alcance del público unas recomendaciones.

Recoger setas

Existen más de 5.000 variedades diferentes de setas: en Europa unas 3.000 y en España están catalogadas más de 1.500 especies de hongos superiores. De ellas, entre 50 y 70 se pueden considerar tóxicas y, entre estas, de 5 a 6 mortales. La Amanita phalloides, por ejemplo, es una de las más venenosas.

Por ese motivo, se aconseja a personas que se estrenan en la recolecta acudir acompañadas de un experto. También se recomienda recurrir a las asociaciones micológicas que identifican gratuitamente las setas dudosas. Es bastante común equivocarse a la hora de reconocer los diferentes hongos como comestibles cuando se trata de una especie tóxica.

El tamaño y el color no son identificativos

En muchas ocasiones el tamaño y el color varían. Así pues, estas no son unas características suficientes para identificar una seta. Por ello se debe limitar la recogida a las setas que se puedan catalogar con precisión.

En esta temporada, al no haber llovido apenas, las setas pueden modificar algo su aspecto y parecer comestibles sin serlo. Tampoco es recomendable el consumo de setas recogidas cerca de las ciudades o industrias, ya que pueden contener sustancias nocivas. Aunque muchos creen que algunos métodos caseros permiten comprobar si una seta es segura, la única garantía es la correcta identificación de la especie.

Intoxicación

Los síntomas de una intoxicación pueden aparecer en seguida -entre los primeros quince minutos y las seis horas- o entre las seis y las veinticuatro horas, e incluso hasta diez o quince días después del consumo. Sanidad recuerda que ante la sospecha, se debe acudir de inmediato al centro sanitario de urgencias o llamar al 112. Se trata de una urgencia médica, pues las toxinas producen diferentes efectos en el organismo, la mayoría leves, pero a veces pueden llevar a un fallo orgánico si el paciente no es tratado a tiempo.

No existe ningún antídoto eficaz ni tratamiento que garantice la curación de la intoxicación, por lo que no se deben consumir sin estar seguros al 100 %.

Síntomas

  • Cuadros gastrointestinales otoñales: vómitos, diarrea, náuseas, mareo y dolor abdominal con sudor frío, cansancio y dolores musculares. Son imposibles de diferenciar de otras gastroenteritis, por eso es importante comentar en los servicios de urgencias que se han comido setas.
  • Dilatación de las pupilas, aumento de la frecuencia cardíaca con enrojecimiento de la piel y sequedad de los labios.
  • Algunas setas producen síntomas parecidos a los de una borrachera o alucinaciones.
  • Otras dan un sabor metálico en la boca y mareos por bajada de tensión.
  • A veces mezcladas con alcohol pueden producir síntomas peligrosos para el organismo.
  • Algunas son tóxicas crudas, pero comestibles si están bien cocinadas.
  • Otras, aunque comestibles, consumidas de forma habitual pueden presentar toxicidad.

Ante una intoxicación lo más adecuado es eliminar del organismo los agentes tóxicos. Lo haremos mediante  el vómito y evitaremos medicamentos antidiarreicos. En ocasiones será necesaria la hidratación para corregir las pérdidas de líquidos, el lavado gástrico y la observación en urgencias para evitar complicaciones.

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