Había 334 personas viviendo en la plaza, de las cuales dos han sido detenidas por resistencia a la autoridad en el momento del desalojo
Después de 38 días, la acampada en la Puerta del Sol llega a su fin con el desalojo de las 334 personas que todavía vivían en la plaza, dos de ellas detenidas por resistirse a abandonar el lugar. Para ello, se ha necesitado la participación de 220 agentes de la Policía Nacional y 180 de la Policía Municipal de Madrid. Junto a ellos, han colaborado varios efectivos del cuerpo de Bomberos y de los servicios sociales.
La operación se ha desarrollado «sin disturbios ni episodios de violencia«, tal y como señalan desde la Delegación del Gobierno en Madrid. Ahora, el siguiente paso consiste en limpiar toda la zona y volver a hacer transitable uno de los puntos neurálgicos no solo de la Comunidad de Madrid, sino también de toda España. Seguidamente, se espera que se coloque el famoso árbol de Navidad que se instala todos los años en la plaza.

El motivo del desalojo de la Puerta del Sol
Recordemos que el pasado 26 de septiembre, un grupo de manifestantes tomaban la Puerta del Sol a modo de protesta para reivindicar una vivienda digna para todos. Este hecho tenía lugar tras una manifestación contra el desahucio de Maricarmen, una anciana que tuvo que abandonar el piso en el que estaba alquilada tras la subida de su precio. Los acampados pedían que las viviendas fueran accesibles para todos y que se adaptaran a los sueldos actuales.
En un principio, el movimiento, similar al 15-M, estaba encabezado por el Sindicato de Inquilinas, pero poco a poco pasó a un segundo plano. Finalmente, más de un mes después, «se han retirado las organizaciones participantes y un gran número de pernoctaciones en el campamento es de personas sin hogar, así como de otros colectivos vulnerables«, declaraban hace unos días desde la Delegación del Gobierno en Madrid.

Por este motivo, aseguraron, se había perdido el objetivo inicial de la acampada y, por lo tanto, se debía proceder a su desalojo. La noticia se la trasladó a los acampados el exdelegado Francisco Martín, unos días antes de su dimisión, pero ellos hicieron caso omiso. A continuación, el pasado 29 de octubre, la actual delegada Pilar Trinidad, envió un segundo escrito a los acampados recordándoles que tenían que abandonar el espacio a la mayor brevedad. Sin embargo, algunos de ellos se negaban a abandonar el lugar.
Los supuestos hechos delictivos lo precipitaron todo
De forma paralela, las autoridades policiales comunicaron a Trinidad que, al aparecer, se estaban produciendo hechos supuestamente delictivos en el interior o en el entorno inmediato de la acampada. «Algunos de estos sucesos tienen afectación directa a personas instaladas en el lugar, transeúntes y agentes actuantes«, detallaron.
Esto aceleró el proceso de desalojo que finalmente se ha producido en la madrugada de hoy, 3 de noviembre. Se prevé que en estos días la zona vuelva a la normalidad y se pueda transitar por la Puerta del Sol sin problema. Asimismo, en las próximas horas, se podrá acceder al Metro y Cercanías sin dificultades, ya que hasta ahora entrar o salir del transporte era complicado por la presencia de las tiendas de campaña.













