Las posibles empresas adjudicatarias para este ‘esqueleto’ olímpico abandonado desde 2010, tienen hasta el 30 de enero para presentar sus propuestas
Mientras en 2017 el estadio Metropolitano (entonces Wanda) se alzaba, en el barrio de Las Rosas (San Blas-Canillejas), como la nueva sede del Atlético de Madrid -dando uso a uno de los recintos previstos para los frustrados Juegos Olímpicos-, otro edificio vecino, el Centro Acuático (también conocido como Edificio del Agua), agonizaba a la espera de un destino. Concebido para albergar las pruebas de natación olímpicas, su construcción quedó paralizada en 2010 y nunca llegó a completarse.
Cuando en 2022 se anunció la construcción de la mega Ciudad del Deporte en los terrenos adyacentes al Metropolitano -también originalmente pensados para la candidatura olímpica-, el Centro Acuático siguió siendo un espectador inmóvil del desarrollo, sin recibir una propuesta para él.

Tras años de especulaciones e intentos fallidos para darle una nueva vida a esta mole de hormigón, por fin el edificio encara una solución definitiva y, del igual modo que sucedió con el estadio y la Ciudad del Deporte, la respuesta ha llegado de la mano del Atlético de Madrid: a través de la sociedad Barsento S.L.U. -formada por Parque Metropolitano (filial del club rojiblanco) y las multinacionales Oak View Group y Live Nation, presentaron en enero una propuesta que el Ayuntamiento consideró de “interés general”, abriendo un trámite de información pública.
Al no presentarse ninguna iniciativa alternativa, el Área de Gobierno de Obras y Equipamientos publicó los pliegos de la licitación basados en las líneas maestras del proyecto de Barsento, y se hizo pública, el pasado 24 de noviembre, la convocatoria oficial a través del Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid.

La visita al Centro Acuático: ¿cómo será en el futuro el antiguo ‘esqueleto’ olímpico?
Tras la publicación de los pliegos, se organizó el día 11 de diciembre una visita técnica al inmueble (en la parcela ES-01, situada en la avenida Luis Aragonés, n.º 14), para que las empresas interesadas en optar a la concesión pudieran conocer su estado. El Mirador de Madrid acompañó a los técnicos durante el recorrido.
Esta visita se enmarca dentro de la última fase del proceso administrativo que determinará el futuro del Centro Acuático. La fecha límite para la presentación de ofertas es el 30 de enero de 2026.

El interior del Centro Acuático ocupa una superficie total de 66.843 m² y está formado, a la izquierda, por un edificio que albergaría un futuro hotel; a la derecha, un espacio de cemento y acristalado donde se ubicaría un centro educativo (probablemente de estudios universitarios), y en la parte frontal y junto al acceso principal, varias estructuras organizadas en forma de cubos, cuyo uso definitivo aún no está completamente definido.

Lo que sí estaría previsto es un gimnasio, probablemente en la parte inferior del edificio frontal o de la estructura que albergaría al hotel. También, se piensa en una gran plaza central -donde todavía se encuentran los vasos que iban a convertirse en piscinas olímipicas y de saltos-, en el que podría colocarse una estructura cuadrada a modo de sala para eventos o conferencias.

Anexo al edificio acristalado se encuentra otro donde aún se aprecian antiguas piscinas proyectadas, gradas y una extensa instalación para suministros en el techo. Este espacio sería el futuro auditorio cubierto para conciertos y espectáculos.

Toda la zona subterránea bajo el Centro Acuático, concebida originalmente como aparcamiento, podrá reutilizarse para ese mismo fin.
¿Cuáles son las condiciones para la futura empresa adjudicataria del Centro Acuático?
Según la convocatoria pública, se otorgará «en régimen de concurrencia, una concesión demanial» (un alquiler de suelo público a muy largo plazo) durante75 años «para la construcción y explotación de un complejo multifuncional de equipamiento que albergue usos dotacionales culturales, educativos, deportivos y de ocio en la parcela municipal ES-01, situada en el ámbito del AOE 00.08 ‘Parque Deportivo del Este’, Distrito de San Blas Canillejas».

La inversión global estimada para la remodelación y construcción ascendería a unos 405 millones de euros, que serán asumidos por el adjudicatario. A cambio de la concesión, además, la empresa pagará anualmente un canon al Ayuntamiento por el uso del dominio público:
- Años 0 a 5: Periodo de carencia. No se paga canon, coincidiendo con la fase de construcción y remodelación.
- Años 6 a 25: 306.000 euros/año.
- Años 26 a 50: 826.200 euros/año.
- Años 51 a 75: 1.493.586 euros/año.

El valor total estimado del canon a lo largo de los 75 años superará los 60 millones de euros para las arcas municipales. Esta cifra, unida a la inversión para la reforma, limita el número de posibles aspirantes y da fuerza al papel de Barsento S.L.U. como principal candidata, especialmente tras la entrada del fondo estadounidense Apollo Sports Capital en el accionariado del Atlético de Madrid (con un 57%), que ha dado músculo financiero al club y que también ha permitido el acuerdo para que el estadio acoja actividades vinculadas a la Fórmula 1 cuando llegue por primera vez a la capital.

Cuándo podría estar terminado el proyecto para el Centro Acuático
En conjunto, el proyecto no estará finalizado antes de un mínimo de cinco años. Tras el 30 de enero, fecha límite para la presentación de propuestas, la adjudicación se demorará varios meses. A partir de ahí, el adjudicatario dispondrá de un año para redactar el proyecto y, posteriormente, deberá solicitar la licencia de obras, un trámite que puede prolongarse durante meses.
Una vez concedida, las obras deberán comenzar en el plazo de un mes y, en un máximo de tres años, se empezará a abonar el primer canon, lo que implica que para entonces los trabajos deberán estar terminados o, al menos, en su fase principal.

¿Y qué va a pasar con el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid?
El avance del Centro Acuático coincide con un momento judicial complejo para la Ciudad del Deporte. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha anulado el Plan Especial que regulaba este desarrollo al considerar que los usos previstos -como hospedaje, oficinas o actividades comerciales– no se ajustaban a la normativa y que la tramitación debió realizarse mediante una modificación del Plan General, con evaluación ambiental.
Además, indica que el Ayuntamiento no justificó adecuadamente el interés público ni acreditó el cumplimiento de los requisitos urbanísticos. Sin embargo, el Consistorio ha anunciado que presentará un recurso de casación ante el Tribunal Supremo y ha subrayado que el fallo no anula el proyecto de la Ciudad del Deporte, sino solo el instrumento urbanístico empleado.









