Un gran Raphinha guía al Barça con un doblete y el Barcelona levanta la Supercopa de España en Yeda ante un Real Madrid muy competitivo liderado por Vinicius Jr.
El FC Barcelona se proclamó campeón de la Supercopa de España 2026 tras derrotar por 3-2 al Real Madrid, en un ‘clásico’ vibrante disputado en el King Abdullah Sports City de Yeda (Arabia Saudí). El protagonismo fue para Raphinha, decisivo con dos goles en una final muy equilibrada, con emoción hasta el último minuto y con una mejor versión del Real Madrid con respecto a encuentros anteriores, aunque el Barcelona acabó siendo un justo vencedor.
El partido se mantuvo muy igualado durante la primera media hora y todo apuntaba a que el equilibrio se prolongaría hasta el descanso, hasta que, en el minuto 36, Raphinha rompió el guion del encuentro tras superar a Courtois con un disparo preciso dentro del área. El Real Madrid no se vino abajo y respondió con una jugada individual espectacular de Vinicius, uno de los más activos del conjunto blanco, dejando atrás las críticas y dudas de otros encuentros donde el brasileño no estuvo acertado.

El intercambio de golpes se intensificó en un tramo final de primera parte totalmente frenético. El Barcelona, que había asumido el control del balón durante buena parte del encuentro, encontraba dificultades para traducir ese dominio en ocasiones ante un Real Madrid bien ordenado, que logró cerrar espacios y minimizar las virtudes del rival.
Aun así, los azulgranas volvieron a adelantarse con un tanto de Robert Lewandowski gracias a un gran pase de Pedri. La respuesta blanca fue inmediata y encontró el empate por medio de Gonzalo García tras un rechace en una jugada de saque de esquina. El 2-2 al descanso dejó el Clásico completamente abierto y confirmó el alto ritmo y la igualdad vividos en los primeros 45 minutos.
Los cambios dan aire al Barça y Raphinha sentencia tras el descanso
El Real Madrid regresó del intermedio con una marcha más y logró sentirse más cómodo durante los primeros compases de la segunda parte, aunque sin llegar a concretar sus aproximaciones. Detectando esa falta de control, Hansi Flick movió el banquillo y dio entrada a Ferran Torres y Dani Olmo, una decisión que permitió al Barcelona volver a adueñarse del partido.
Guiado por la claridad de Pedri y el despliegue constante de Frenkie de Jong, el conjunto azulgrana recuperó el dominio y empezó a instalarse de nuevo en campo rival.

Ese mayor control tuvo recompensa en el minuto 73, cuando Raphinha culminó su gran noche con el segundo gol en su cuenta particular. El tanto llegó tras una acción bien elaborada en la que participaron Ferran Torres y Dani Olmo, y cuyo desenlace, tras un ligero desvío en Raúl Asencio, terminó superando al guardameta madridista para decantar definitivamente la final.
Obligado por el marcador, Xabi Alonso apostó entonces por el todo o nada y dio entrada a Kylian Mbappé, aún lejos de su mejor condición física. El Real Madrid se volcó en el tramo final, especialmente tras la expulsión de De Jong por roja directa, y acumuló ocasiones claras para forzar los penaltis, pero Joan García respondió con seguridad ante los intentos de Álvaro Carreras y Raúl Asencio.
Con el tiempo cumplido, Munuera Montero señaló el final y el Barcelona celebró, por segunda temporada consecutiva, el título de la Supercopa de España.










