Las tarjetas amarillas, que hasta ahora, se reseteaban una vez, lo harán dos veces de cara al Mundial 2026
La FIFA ha confirmado oficialmente un cambio en la normativa sobre tarjetas amarillas para el Mundial de 2026, que se celebrará en Norteamérica entre junio y julio de este año. El historial disciplinario de los futbolistas se reseteará en dos momentos del torneo: después de la fase de grupos y tras los cuartos de final. Hasta ahora, solo se borraba una vez.
La decisión se tomó en una reunión del Consejo de la FIFA celebrada el 28 de abril en Vancouver y, según ha explicado el organismo, es una consecuencia directa de la expansión del torneo de 32 a 48 selecciones y de la introducción de una ronda adicional: los dieciseisavos de final.
La norma de acumulación de amarillas es especialmente relevante para los aficionados que apuestan, porque la ausencia de un central, un centrocampista o un delantero clave puede cambiar por completo las previsiones de cara al siguiente partido. Es una regla que deberían conocer tanto quienes hacen pronósticos en competiciones de clubes y consultan la próxima quiniela en Legalbet, como aquellos que solo apuestan en los partidos del Mundial.
Analicemos en detalle cómo funcionará esta regla en la próxima Copa del Mundo.
¿Cómo funcionaba el sistema hasta ahora?
En varios Mundiales anteriores, incluido el de Catar 2022, la norma era sencilla: dos tarjetas amarillas en distintos partidos suponían un encuentro de sanción, es decir, un ‘descanso’ forzoso. Eso sí, había una especie de ‘amnistía’: las tarjetas se borraban tras los cuartos de final, de modo que ningún jugador se perdiera la final por haber visto una amarilla en las semifinales.
En la práctica, esto significaba que un futbolista que llegaba con una amarilla desde la fase de grupos afrontaba los octavos de final con presión. Una entrada temeraria o una falta tonta le habrían costado perderse el siguiente partido.
Sin embargo, la FIFA entendió que, con un formato de 48 equipos y hasta seis partidos antes de las semifinales (tres de grupos, dieciseisavos, octavos y cuartos), la carga para los jugadores sería excesiva. Resulta poco realista pedir a un futbolista que evite tarjetas durante una secuencia tan larga de partidos, y eso podría haber afectado a la intensidad del torneo.
¿Qué cambia exactamente?
Con la nueva normativa, habrá dos momentos en los que se resetearán las tarjetas:
- Las amarillas se borrarán después de la fase de grupos, así que los jugadores llegarán a las eliminatorias con el historial limpio y sin la presión de los tres partidos previos.
- Las tarjetas se resetearán de nuevo tras los cuartos de final, de modo que los futbolistas afrontarán las rondas decisivas sin esa tensión.
Eso sí, el umbral de sanción sigue siendo el mismo: dos amarillas en dos partidos distintos equivalen a un partido de suspensión. Del mismo modo, una tarjeta roja conlleva automáticamente un partido de sanción.
El dilema del máximo organismo del fútbol mundial
La FIFA se enfrentaba a dos opciones: elevar el umbral de dos a tres tarjetas amarillas, o introducir un punto adicional de reseteo. El organismo eligió la segunda opción.
Su razonamiento fue claro: subir el umbral permitiría a un jugador acumular dos amarillas sin consecuencias, lo que sin duda afectaría a la disciplina. En cambio, mantener dos reseteos preserva el mismo nivel de exigencia disciplinaria, pero reduce la carga que el formato ampliado supondrá para los futbolistas.
¿Quiénes salen más beneficiados de los cambios en las tarjetas amarillas de cara al Mundial 2026
Sobre el papel, todos los jugadores reciben la misma protección. Pero en la práctica, algunas categorías se benefician más que otras.
Las selecciones con plantillas profundas, que puedan rotar a sus futbolistas (y ahí están, según la página especializada de Legalbet, las favoritas: principalmente europeas y sudamericanas como Francia, España, Inglaterra y la vigente campeona Argentina), no notarán una ventaja tan evidente con este nuevo sistema. En cambio, los equipos que dependen de una estrella o de dos jugadores clave recibirán una protección algo mayor.
Por ejemplo, selecciones africanas, que a veces arrastran problemas disciplinarios, podrán mantener su estilo de juego sin tener que estar calculando constantemente qué jugador puede ir más fuerte a la entrada y cuál no.
La pregunta que surgió de inmediato fue si la FIFA, con esta norma, está protegiendo en realidad a Messi, Mbappé, Cristiano Ronaldo y las demás grandes estrellas. Podría interpretarse así, pero el organismo nunca ha ocultado que quiere un Mundial lo más atractivo posible. Y eso significa que esos ‘magos’ sobre el césped simplemente ‘tienen’ que jugar.
Además de estas modificaciones, la FIFA también ha anunciado normas algo más estrictas sobre la comunicación entre jugadores, así como cambios en la estructura de los premios económicos para los participantes.
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¿Quiénes salen más beneficiados de los cambios en las tarjetas amarillas de cara al Mundial 2026





