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Una exposición se llena de bebés hiperrealistas

‘Dolls and reborn international show’ se exhibe en Rafael Hoteles Atocha

Con casi el mismo aspecto que un bebé de carne y hueso, los muñecos reborn llegan a la capital de la mano de ‘Dolls and reborn international show’ (DARIS), un evento dedicado a estos ‘bebés de plástico’ tan reales y a sus coleccionistas.


exposición Rafael hoteles atocha bebesMás de 30 expositores se dan cita en la sala de eventos Rafael Hoteles Atocha los días 10 y 11 de noviembre con sus mejores creaciones: obras en tres dimensiones, hechas de vinilo y silicona, que reproducen con tanta exactitud el aspecto y peso de un bebé real que puede resultar inquietante. Y, además, los visitantes podrán llevárselos a casa, y no solo a los ‘bebés’ sino también todo tipo de materiales, kits y accesorios como ropa, chupetes o biberones.

Más que un simple muñeco

Marienca Gago y María Valle Escudero, organizadoras de la feria, coinciden en señalar que “no se trata de muñecos al uso, son piezas artísticas únicas de colección, que intentan reproducir la naturaleza o la figura humana con la máxima fidelidad posible, imitando cada vena, cabello y gesto de un recién nacido”. Tanto es así que algunos modelos lloran, e incluso orinan o andan.

La elaboración de estos bebés requiere de gran esfuerzo y es imprescindible utilizar diferentes técnicas y materiales y aportar una gran precisión para lograr el detalle. Asimismo, el estilo de cada artista da un carácter único a cada pieza. “Su creación comienza con el trabajo de las escultoras, que emplean la arcilla para dar forma a los muñecos. Después, son reproducidos en vinilo o con técnicas 3D”, explica Marienca.

muñecos hiperrealistasPolémica y costosa afición

Varias leyendas envuelven a este hobby. Existe la opinión acerca de que quienes los coleccionan son personas que no ha podido tener hijos o los han perdido y suplen ese vacío con este tipo de muñecos, algo que no dudan en desmentir tanto las organizadoras de la feria, como los propios reborners.

Como toda obra de coleccionista, tienen un precio determinado según el modelo, los materiales empleados y quienes sean sus creadores. Eso sí, el valor de estas piezas poco tiene que ver con el de un juguete normal. La media oscila entre 500 y 1.000 €, aunque los más prestigiosos pueden llegar a alcanzar la friolera de 3.000 €.

Esta peculiar moda aterrizó en España hace poco más de diez años y, desde entonces, ha pasado de ser la pasión de unos pocos coleccionistas a convertirse en un gran fenómeno mundial. Nuestro país cuenta con varias fábricas por todo el territorio y existen varias webs y tiendas en las que se pueden adquirir.

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