Tradición y cocina actual se dan la mano durante siete días en uno de los eventos culinarios más veteranos de la Comunidad de Madrid
Alcalá de Henares vuelve a convertir la mesa en un punto de encuentro entre historia, creatividad y turismo con la 40ª Semana Gastronómica. Desde este pasado lunes y hasta el próximo 8 de febrero, la ciudad acoge esta cita ya consolidada en el calendario regional, que reúne a 26 restaurantes con menús diseñados específicamente para la ocasión. El evento, organizado por la asociación Alcalá Gastronómica–Fomentur, refuerza el papel de la gastronomía como complemento clave a la oferta cultural de una ciudad Patrimonio de la Humanidad.
La edición de este año tiene un significado especial. No solo alcanza las cuatro décadas de trayectoria, sino que coincide además con el 40 aniversario de Alcalá Gastronómica–Fomentur, la asociación creada en 1986 para impulsar el turismo local a través de la restauración de calidad y que actualmente agrupa a más de una treintena de establecimientos de la ciudad.

La Semana Gastronómica arrancó tras su reciente presentación en FITUR, donde Alcalá de Henares puso en valor su cocina como parte esencial de la experiencia turística, junto a su patrimonio histórico y cultural.
En esta 40ª edición participan, entre otros, establecimientos como 1888, Abrasador Casa Benito, Ambigú, Antológico, Caiko Smokehouse, Eximio, Ki-Jote, Magistral Gastrotaberna, Nubium, Santo Tomás – Parador de Turismo, La Cátedra – Hotel El Bedel, Plademunt. El Restaurante Imaginario, Sacromonte II, Santissimo o Terranostra, entre otros hasta completar los 26 locales adheridos a la iniciativa.
Menús especiales con reserva previa en la Semana Gastronómica de Alcalá de Henares
Durante siete días, los restaurantes participantes ofrecen menús a precio cerrado y con reserva previa, concebidos expresamente para estas jornadas. Las propuestas giran en torno a un eje común: la combinación de la cocina tradicional con técnicas y enfoques contemporáneos.

Según explicó el presidente de la asociación en la presentación del evento, los cocineros parten de recetas reconocibles y sabores clásicos, pero los reinterpretan con una mirada actual, manteniendo el vínculo con la identidad culinaria local sin renunciar a la innovación.
Gastronomía como motor turístico
Más allá de la dimensión gastronómica, la Semana Gastronómica se ha consolidado como una herramienta de promoción turística para la ciudad. Los menús, en muchos casos acompañados de vinos seleccionados para la ocasión, permiten a vecinos y visitantes descubrir la diversidad y el nivel de las cocinas alcalaínas en un formato accesible.

El objetivo, subrayan desde la organización, es que quienes visiten Alcalá de Henares asocien su experiencia no solo al patrimonio y la historia, sino también a la mesa, a la cocina y al recuerdo de una oferta culinaria cuidada y con personalidad propia.










