Ruta de las Caras: un paseo entre esculturas en la roca

Ruta de las Caras: un paseo entre esculturas en la roca

 

La ruta que hoy proponemos no se encuentra en la Comunidad de Madrid pero se puede visitar en un viaje de ida y vuelta. Se encuentra en la localidad de Buendía (Cuenca), a menos de dos horas de Madrid. El recorrido, que es circular, se realiza tranquilamente en un par de horas. La primera parte, que pasa por una serie de caras esculpidas en la roca y desemboca en el embalse, se puede terminar en una hora o menos, pero depende del tiempo invertido en observar cada rostro, llevará más o menos tiempo.

Desde el embalse, se puede regresar por el mismo camino o por otro alternativo, que ya no pasa por delante de las caras. Se trata de un par de kilómetros de recorrido, donde abundan los pinares y las piedras de arenisca. Esta ruta singular permite descubrir unos rostros fantásticos cargados de misterio y soledad, que acompañan al caminante a su paso por las sendas. Son de diferentes tamaños, algunos espectaculares y de gran majestuosidad, con dimensiones de hasta seis metros, y otros pequeños, a veces casi escondidos. Algunos de ellos se tardó hasta ocho años en esculpir por la dureza de la roca.

Cómo llegar

  • En coche: 134 km (1 h 37 min) por la N-II hasta Guadalajara, y allí se puede coger la N-320, pasando por Tendilla, y en Sacedón, se toma la CM-2000 hasta Buendía.
  • En coche: 153 km (1 h 46 min) por la N-III hasta Tarancón, desde allí coger la A-40 hasta Carrascosa del Campo, y desde aquí, la CM-310 pasando por Huete que llega hasta Buendía.
  • En tren: desde Puerta de Atocha hasta Guadalajara, donde hay que cambiar de tren para llegar a Buendía.

Ficha técnica

  • Tipo de itinerario: circular
  • Desnivel: 90 m.
  • Señalización: señalizada
  • Dificultad: baja
  • Distancia aproximada: 2 km.
  • Duración aproximada: 1 hora.
  • Época aconsejada: primavera, verano, otoño, invierno.

Si queremos hacer la ruta desde Buendía, tenemos que añadir otros 4 kilómetros, aunque se puede llegar en coche hasta el inicio del camino de las esculturas. En Buendía, el primer cartel indicador de la ruta se encuentra junto al arco y los restos de las murallas del siglo XV, y lleva hasta la salida del pueblo. El camino conduce a un primer desvío que hay que tomar por la izquierda, señalizado también por un cartel indicativo. Si se sigue por este camino se va a parar a un depósito de agua situado en lo alto de una colina, donde habrá que desviarse a la derecha y recorrer unos 3 kilómetros hasta el último cartel rodeado de olivos. Este último conduce hacia la izquierda.
Ruta de las Caras: un paseo entre esculturas en la roca

Una vez aquí, solo hay que seguir por el camino más transitado, entre almendros y olivares hasta unos pinares, donde al final se encuentran dos pequeños olivos rodeados de pinos. En este punto es donde se puede estacionar el coche, para aquellos que decidan hacer solamente el recorrido de las esculturas. Desde aquí, nos adentraremos en el pinar para comenzar la visita a la ruta, ya que las esculturas se encuentran distribuidas por la zona, llegando casi hasta el pantano. Para facilitar el recorrido se encuentra en la zona un panel con miniaturas de las caras.

Frente a los dos pequeños olivos, a la izquierda de las tierras de cultivo, parte una senda señalizada, que si seguimos nos llevará, después de unos 200 metros, a la primera escultura, la Moneda de Vida, un bajorrelieve alegórico de 2 metros. La senda continúa de frente pero a los pocos metros gira hacia la izquierda pasando junto a unas paredes rocosas. En estas hay 4 esculturas, Cruz Templaria, Krishna, Maitreya y Arjuna, a escasos metros unas de otras.
Ruta de las Caras: un paseo entre esculturas en la roca

La senda continúa en paralelo a las rocas, divisándose una espléndida panorámica del pantano de Buendía. Recorridos 150 metros, veremos la Espiral del Brujo, escultura alegórica, junto a otra, Chemary, un gran gnomo. Se encuentran escasos metros del aparcamiento, pero si queremos continuar la ruta seguiremos la senda que parte de la cara llamada Chemary, y recorridos unos 250 metros, llegaremos a una pequeña explanada llena de olivos donde está La Monja, una cara de 1,60 metros.

Estando a lado de la Monja pasaremos junto a una covacha, y continuando a escasos metros bajaremos una pequeña pendiente, donde entre las rocas y los pinos, encontraremos al Chamán, mirando al pantano. En los alrededores se encuentran también una serie de rostros de entre medio metro y un metro y medio de altura con nombres tan curiosos como el Extraterrestre y el Beethoven de Buendía. La senda continua siguiendo la mirada del Chamán en dirección al pantano, en un alto se divisa una calavera llamada De Muerte. En la misma peña, por el otro lado, está la Dama del Pantano, mirando a la presa.
Ruta de las Caras: un paseo entre esculturas en la roca

Desde la Dama sale una senda paralela al agua en dirección a Buendía que nos lleva hasta la Peña de las Vírgenes, a unos 300 metros. En ella están esculpidas en una pared rocosa las tres últimas esculturas: la Cruz del Temple, de 0,8 metros de diámetro, la Virgen de la Flor de Lis, y a su derecha la Virgen de las Caras. Una vez en este punto, se puede regresar por el mismo camino o coger otro, que no pasa por las esculturas y desemboca en el aparcamiento.

Es muy recomendable leerse la explicación de cada una de las caras e incluso llevarse la información impresa para añadir a la contemplación de las esculturas, la información sobre su origen y sentido. Aporta un ingrediente extra al disfrute de este paisaje.

Qué ver

En Buendía:

  • Iglesia de la Asunción: de los siglos XV y XVI, es de estilo renacentista, un monumental edificio de 1000 m2 de superficie.
  • Plaza de la Constitución: con arcos y soportales. Alli se encuentra el edificio del Ayuntamiento.
  • Casa de la Tercia: antiguo edificio del Posito fechado en el siglo XV y XVI con arco de acceso de medio punto, donde se encuentra el Museo del Carro. Aquí se exponen diversos carruajes del mismo Buendía, como una calesa y una diligencia.
  • Cuevas: se encuentran dentro del núcleo urbano y cerca de una de sus fuentes. Muy típicas e interesantes, antiguamente se utilizaban como bodegas. En la actualidad algunas de ellas son usadas durante las fiestas por las peñas.
  • Murallas: fortificación del Conde de Buendía. Datadas en el siglo XV, tienen dos puertas con arcos.
  • Sierra de Altomira: está cerca de Buendía, cruzada por los ríos Tajo y Guadiela que forman profundas hoces, de gran belleza.
  • Ermita de Nuestra Señora de los Desamparados, situada en una cueva natural bajo un acantilado rocoso, se encuentra en una hoz a la salida del Embalse de Buendía. Se puede llegar en coche, desde la presa, pero es mejor ir andando y disfrutar del paisaje.

 En Cuenca:

  • Casas colgadas, casas solariegas de la calle de San Pedro, Ayuntamiento, terminado en 1.762, Casa de la Misericordia, fechada en 1.777, Casa de las Rejas, Hospital de Santiago, Palacio Episcopal y calles singulares como las llamadas de los Tintoreros y la de la Moneda, así como restos de muralla y de un castillo, es la parte civil que hay que visitar en Cuenca.
  • Además hay varios monumentos importantes: La Catedral, de estilo gótico; el Convento de San Pablo; el Convento de la Concepción; la Ermita de las Angustias; Iglesia del Salvador; Ermita de San Pantaleon; Iglesia de San Miguel.

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