Todo se originó cuando un joven intentó agredir con un cuchillo a la pareja de otro, en la plaza de Santa Ana
Una fuerte reyerta con cuchillos y palos de hierro en la plaza de Santa Ana en Madrid acaba con cuatro detenidos, tres hombres de nacionalidad colombiana y una mujer española de origen colombiano, con edades comprendidas entre los 26 y 31 años. Al parecer, todo comenzó cuando uno de los varones intentó agredir a la pareja de otro con un cuchillo. Este último defendió a su novia con un palo de hierro y, poco a poco, la situación fue escalando.
Al final acabaron implicándose más personas, lo que desembocó en una auténtica riña tumultuaria con armas blancas, fundamentalmente cuchillos, y palos. Con el sonido de las sirenas de la Policía Municipal de Madrid que acudía al lugar de los hechos ante el aviso de los vecinos, los participantes en la reyerta empezaron a disiparse, de tal forma que solo se detuvo a las cuatro personas mencionadas.
Estas agresiones tuvieron lugar en la madrugada del pasado fin de semana, pero uno de los detenidos, el que defendió a su novia con el palo de hierro, asegura que ya se había enfrentado hacía unos días (el 14 de agosto) a las mismas personas por motivos similares. Durante la intervención policial, se incautaron las armas de los implicados y se extrajeron sustancias estupefacientes.
Los vecinos sienten miedo ante la reyerta en Madrid, una situación reincidente
De acuerdo con los vecinos de esta zona tan céntrica, no es la primera vez que se producen reyertas de este estilo en la plaza de Santa Ana de Madrid. De hecho, afirman que prácticamente cada fin de semana tiene lugar alguna pelea similar. Esto les impide bajar a la calle a ciertas horas por miedo de ser agredidos durante esas peleas.
«Estamos hartos de llamar a la policía«, denuncia uno de los residentes en las calles aledañas. Los vecinos coinciden en que antiguamente era un lugar turístico visitado habitualmente por visitantes a la ciudad, pero que últimamente se ha convertido en un punto de reyertas que consideran peligroso.
Tal es así, que algunos afectados señalan que la zona requiere de presencia policial continua para evitar que se repitan estas peleas. Aseguran que los efectivos acuden a disolver cada reyerta, pero que en cuanto se van comienza una nueva. Por el momento, nadie del Consistorio se ha pronunciado al respecto.










