Repulsa de la Liga de Fútbol Profesional por la muerte de un aficionado


Estadio de fútbol.

  • Se ha lanzado un mensaje por megafonía a todos los aficionados en los partidos que se disputaban esta tarde.
  • La LFP aseguró además en un comunicado que habían intentado “suspender la disputa del encuentro sin que haya sido posible”.
  • Un fallecido, de 43 años, fue el resultado de la reyerta que se produjo entre aficionados radicales del Depor y del Atlético antes del partido del domingo.

La Liga de Fútbol Profesional (LFP), asociación que organiza las competiciones de fútbol estatales y que está integrada por todos los clubes de fútbol de Primera y Segunda División que participan en competiciones oficiales profesionales en España, ha mostrado su total repulsa ante el incidente sucedido durante la mañana del domingo, donde una brutal pelea entre aficionados radicales del Deportivo y del Atlético de Madrid se saldó con un fallecido gallego.

A través de la megafonía de los estadios donde se disputaban encuentros el domingo por la tarde, se lanzó el mensaje de la LFP para que llegase a todos los aficionados de las gradas:

La Liga de Fútbol Profesional condena cualquier acto de violencia, racismo, xenofobia e intolerancia que se produzca en el entorno del fútbol profesional. Desde la Liga de Fútbol y los clubes se trabaja junto a Aficiones Unidas y los Cuerpos de Seguridad del Estado para acabar con cualquier tipo de violencia en el deporte. Ante los tristes acontecimientos ocurridos en esta jornada, queremos transmitir nuestro más sentido pésame a los familiares del fallecido en la mañana de hoy. Descanse en paz”

Los clubes que disputaban encuentros esta tarde se han sumado al mensaje de la Liga de Fútbol Profesional, condenando de esta manera la violencia en el fútbol. “No tiene nada que ver con este deporte, son grupos radicales”, afirmaron los presidentes de los dos clubes afectados en el incidente, Enrique Cerezo, del Atlético de Madrid, y Tino Fernández, de Deportivo.

No consiguieron suspender el partido
La LFP aseguró además: “hemos sido firmes en nuestra intención de suspender la disputa del encuentro sin que haya sido posible. Desde la institución se trabaja junto a Aficiones Unidas, el Cuerpo Nacional de Policía y todos los clubes y SAD para erradicar la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el fútbol profesional“.

La reyerta comenzó con la llegada de los aficionados al entorno del Vicente Calderón unas horas antes del encuentro. Al parecer, radicales de los grupos ultras de ambos equipos, los Riazor Blues y el Frente Atlético, habían quedado a través de las redes sociales para la pelea. Armados con botellas y otros objetos peligrosos, iniciaron la batalla, que acabó con una decena de heridos y algunas personas lanzadas al río. Un de ellos, Francisco Javier Romero Taboada, de 43 años, vecino de A Coruña y seguidor del Deportivo, ha sido la víctima que ha fallecido unas horas después a consecuencia de los golpes. El partido se disputó aún habiéndose producido ya el suceso, aunque la muerte tuvo lugar horas más tarde.

La violencia en el fútbol español ha dejado una docena de muertos desde 1982

1982: José Gómez Rodríguez, quien se encontraba viendo un partido entre aficionados en Pallejà (Barcelona), falleció tras una pelea en la que un grupo de jugadores se abalanzaron sobre él.
1984: Manuel Luque Castillejo. Policía nacional, murió a los 29 años después de mediar en una pelea entre el público que se desencadenó en el campo de deportes de un barrio de Córdoba, durante un partido de alevines.
1985: Luis Montero Domínguez, aficionado de 56 años, fue alcanzado por una bengala proveniente de una grada en un partido de Segunda División del Cádiz contra el Castellón en el gaditano estadio de Carranza.
1990: Florentino Dueñas. Árbitro de regional, murió tiroteado por un policía jubilado durante un partido de Preferente entre el Motril B y Calahonda. Tenía 32 años.
1991. Frédéric Rouquier. Hincha francés miembro de la Brigadas Blanquiazules del Espanyol, muere debido a los navajazos propinados por un grupo Boixos Nois, ultras del Barcelona, tras un Espanyol-Sporting.
1992. Guillermo Alfonso Lázaro. Con 13 años, es el muerto más joven. Había ido por primera vez a Sarrià con su familia para presenciar un Espanyol-Cádiz cuando un cohete le impactó en el pecho.
1994. Emiliano López Prada. De 19 años, socio del Deportivo. Celebraba un gol del Atlético frente al Barça en un bar de A Coruña, cuando uno de los clientes se acercó a él, le asestó dos puñaladas y huyó del lugar.
1998. Aitor Zabaleta. Fue apuñalado a los 28 años cerca del Calderón, mientras marchaba con sus amigos para presenciar un Real Sociedad-Atlético. Su asesino, el neonazi Ricardo Guerra, pertenecía a Bastión, la facción más violenta del grupo de ultras Frente Atlético.
2003. Manuel Ríos Suárez. De 31 años y seguidor del Deportivo. Murió por los golpes recibidos por hinchas rivales tras un encuentro de la Copa del Rey entre su equipo y el Compostela, en Santiago.
2012. Íñigo Cabacas. Tras un enfrentamiento entre el Athletic y el Schalke alemán de la Liga Europa, en Bilbao, fue alcanzado por una pelota de goma lanzada por la policía durante unos disturbios entre aficionados de ambos equipos. La investigación no se ha cerrado.

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