Se sustituirán 240 metros cuadrados de láminas transparentes sobre las pantallas de vidrio de esta emblemática infraestructura del distrito Centro
El viaducto de la calle de Bailén, uno de los elementos arquitectónicos y de movilidad más singulares y reconocibles del paisaje urbano de la capital, estrena una nueva capa de protección para sus vinilos transparentes instalados sobre las pantallas de vidrio laterales. La intervención consiste en un mantenimiento preventivo que tiene como objetivo prioritario salvaguardar la estructura frente al desgaste climatológico, los arañazos y los recurrentes actos vandálicos que sufre este punto de la ciudad.
Durante su visita, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante ha destacado que mantener en óptimas condiciones este enclave no solo es una cuestión de estética urbana, sino un pilar fundamental para garantizar la seguridad de los miles de peatones y conductores que cruzan diariamente el viaducto de la calle de Bailén.
Renovación de vinilos con una lámina protectora para optimizar el gasto público del viaducto de la calle de Bailén
La actuación contempla la sustitución integral de aproximadamente 240 metros cuadrados de material vinílico de alta resistencia. Este revestimiento especial se encuentra adherido a los 67 paneles de vidrio instalados a cada uno de los lados del puente, sumando un total de 134 estructuras translúcidas de seguridad que ya recibieron renovaciones similares en los años 2019 y 2023. La ventaja técnica de este sistema de protección radica en su capacidad para absorber los impactos y las pintadas, ya que la lámina transparente actúa como un escudo que evita que el cristal sufra daños estructurales o permanentes por la intemperie.
Al mismo tiempo, este mecanismo favorece una gran eficiencia económica, puesto que al poder despegarse y sustituirse con facilidad, se evita tener que desembolsar el elevado coste que supondría fabricar e instalar nuevos paneles de vidrio completos cada vez que sufren un desperfecto. Asimismo, se simplifica la limpieza, permitiendo que los servicios de conservación eliminen grafitis y suciedad de forma mucho más ágil sobre el plástico protector.
Los trabajos, que se extenderán a lo largo de toda la semana en curso, cuentan con un presupuesto de 23.000 €. Esta cantidad ha sido financiada de manera íntegra con cargo al contrato municipal vigente para la conservación del mobiliario urbano de Madrid. Con el fin de que las labores afecten lo mínimo posible al tráfico de la calle de Bailén y a la movilidad peatonal, se han tomado todas las medidas de señalización y seguridad necesarias en el entorno.
Un símbolo de la ingeniería madrileña con más de siglo y medio de historia
La sustitución de los vinilos del viaducto calle de Bailén pone en valor un puente que acumula 152 años de evolución histórica. La primera estructura del viaducto, levantada en hierro, se inauguró originalmente en 1874. Su misión era la de solucionar un gran desafío urbano: salvar el desnivel de 23 metros de profundidad que separaba los alrededores del Palacio de Oriente de la zona de la Basílica de San Francisco el Grande, un barranco natural que entorpecía gravemente la expansión de la ciudad hacia el sur.
Posteriormente, en 1934, la estructura de hierro dio paso al gran viaducto de hormigón armado que sirve de base al actual. Tras su última gran remodelación a finales de la década de los 70 —cuando se ensanchó el tablero para albergar dos carriles de circulación por sentido y amplias aceras singulares—, el puente quedó configurado en sus cotas actuales de 200 metros de longitud y 25 metros de altura máxima sobre la calle de Segovia. El mantenimiento de sus pantallas transparentes garantiza que esta histórica puerta de acceso al Madrid de los Austrias siga luciendo limpia y segura.
Si te ha gustado este artículo, déjanos un comentario. También puedes regalarnos tu Me gusta en nuestro Facebook y seguirnos en Twitter.









