La red nocturna de ‘búhos’ de la EMT Madrid alcanza ya las 31 líneas tras la incorporación de la N32 entre avenida de América y el aeropuerto
Madrid cuenta con una red de autobuses nocturnos que cada día aumenta más, y que ahora cuenta con una nueva línea, el ‘búho’ N32, que conecta el intercambiador de avenida de América con el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Esta ampliación refuerza el servicio para trabajadores con turnos nocturnos en el aeropuerto y consolida una tendencia al alza en el uso de los ‘búhos’, que han registrado un incremento de casi el 30 % en viajeros desde su reestructuración de 2023.
📢@EMTmadrid 🚍pone en marcha la nueva línea ‘búho’ 🦉 N32 entre avenida de América y el aeropuerto
✅Es una alternativa de transporte para los empleados que realizan turnos nocturnos en las instalaciones de Barajas https://t.co/7MJWcXfwl5
— Ayuntamiento Madrid (@MADRID) February 23, 2026
‘Búho’ N32, una conexión directa entre avenida de América y Barajas
La nueva línea N32 nace con el objetivo de ofrecer una alternativa de transporte público nocturno a los empleados que trabajan en las instalaciones aeroportuarias durante la madrugada. Desde la noche del 23 al 24 de febrero, opera todos los días de la semana y mantiene el mismo sistema tarifario que el resto de líneas municipales de EMT Madrid.
En cuanto a frecuencias, circula cada 35 minutos de domingo a jueves y cada 17-18 minutos los viernes y sábados. La primera salida desde avenida de América es a las 00:15 horas y la última a las 5:30. En sentido contrario, desde la T4 del aeropuerto, el primer servicio parte a las 00:10 y el último a las 5:25.

El recorrido incluye parada en Canillejas y en todas las terminales del aeropuerto (T1, T2, T3 y T4), además de varias paradas en la avenida de Logroño. En total, el trayecto contempla siete paradas intermedias en sentido aeropuerto y ocho en sentido avenida de América. El servicio cuenta con dos autobuses estándar de GNC en días laborables y cuatro en fines de semana.
Una red nocturna de ‘búhos’ en expansión en Madrid
Con la incorporación de la N32, la red nocturna de ‘búhos’ de EMT Madrid alcanza las 31 líneas activas. De la N1 a la N24 conectan distintos barrios con Cibeles como eje central. Las N25 y N26 parten de Alonso Martínez, mientras que la N27 corresponde al servicio Exprés Aeropuerto en su horario nocturno.
En los últimos años se han sumado nuevas rutas como la N28 (Moncloa-Aravaca), la N31 (Moncloa-El Pardo) y las circulares NC1 y NC2, que enlazan los principales intercambiadores de la capital.

La ampliación no solo ha supuesto más cobertura, sino también más usuarios. Desde la reestructuración y refuerzo de la red en noviembre de 2023, los ‘búhos’ han transportado más de 16,5 millones de viajeros.
Más viajeros y mayor demanda nocturna
El crecimiento del uso del servicio es significativo. Actualmente, la red nocturna de EMT Madrid registra una media de más de 20.000 viajeros diarios, frente a los cerca de 16.000 que se contabilizaban antes de la reforma.
El mes con mayor promedio diario fue junio de 2025, con casi 25.000 usuarios al día. El récord puntual se produjo el 31 de octubre de 2025, cuando se alcanzaron más de 74.000 viajeros en una sola jornada.
El incremento se ha notado en prácticamente todas las líneas, especialmente en la N28, la N15, la N17 y la N2, que han experimentado subidas superiores al 30 %.
Red nocturna de ‘búhos’ de EMT Madrid: un servicio con medio siglo de historia
La red nocturna de EMT Madrid tiene sus orígenes en 1974, cuando comenzó a operar con 11 líneas que conectaban el centro con barrios en expansión. Desde entonces, ha experimentado varias remodelaciones importantes, como las de 1994 y 2002, y ha ido adaptándose al crecimiento urbano y a las nuevas necesidades de movilidad.
En las últimas décadas, el servicio ha evolucionado desde los conocidos ‘metrobúhos‘, que replicaban el recorrido del Metro en horario nocturno, hasta la actual estructura de líneas diversificadas y adaptadas a nuevos desarrollos residenciales.
La incorporación del ‘búho’ N32 en Madrid refuerza esa línea de crecimiento y consolida el papel de la red nocturna como pieza clave en la movilidad madrileña.









