El francés firmó ayer un doblete decisivo en Oviedo y permitió al Madrid sumar tres puntos clave en un partido irregular con muchos cambios
El Real Madrid sobrevivió ayer, 24 de agosto, a un encuentro en el Carlos Tartiere, Oviedo, gracias a la versión galáctica de Kylian Mbappé. El delantero francés anotó dos tantos que allanaron el camino en un choque en el que el equipo de Xabi Alonso volvió a mostrar luces y sombras. Sin demasiada fluidez en el ataque posicional, el Madrid encontró en su nueva estrella la garantía para desatascar un duelo que se había complicado más de lo previsto.
Vinicius, que empezó en el banquillo, se convirtió en el otro gran protagonista de la noche, tanto por su juego como por su comportamiento. En poco más de media hora sobre el césped, asistió a Mbappé para su doblete y cerró el marcador con el 0-3 definitivo, en una actuación cargada de rebeldía y carácter. El brasileño respondió así a la apuesta de Xabi Alonso, que quiso darle un respiro tras varias semanas difíciles. El técnico hizo innumerables cambios respecto al partido anterior dejando claro que no hay nadie indispensable y que el puesto deberá ganarse.
Real Madrid – Oviedo, inicio incómodo, susto y victoria final
El partido arrancó con un Real Madrid dominador, dueño de la posesión pero sin profundidad. El Oviedo, ordenado y compacto, resistía sin sobresaltos el asedio blanco. A pesar de las ocasiones de Rodrygo y Arda Güler, el gol no llegó hasta el filo del descanso, cuando Mbappé apareció con un control magistral y un giro de noventa grados para batir a Escandell.
El tanto puso en ventaja al Madrid, pero las dudas seguían presentes. El equipo de Xabi Alonso carecía de chispa en los metros finales y dependía en exceso de las individualidades. El propio técnico lo detectó y movió el banquillo en busca de energía nueva. En ese contexto, el regreso de Carvajal y la entrada del joven Mastantuono aportaron cierta intensidad, aunque sin desequilibrar por completo la balanza.
Mientras tanto, el Oviedo, empujado por un estadio volcado, empezó a soltarse en ataque. Rondón y Sibo tuvieron sus oportunidades, incluso un disparo al palo que hizo temblar al Madrid. Fue el preludio de la reacción asturiana que obligó al conjunto blanco a sufrir más de la cuenta en la reanudación.
Vinicius cambia el guion
La entrada de Vinicius en la segunda parte transformó el partido. El brasileño salió con hambre, consciente de que debía reivindicarse tras varias semanas lejos de su mejor versión. Su velocidad y desparpajo en la banda izquierda abrieron grietas en la defensa rival y devolvieron la amenaza al ataque madridista.
Su jugada más decisiva llegó al robar un balón en campo propio y lanzarse en carrera, dejando atrás rivales y sirviendo un pase perfecto a Mbappé para el segundo gol del francés. El entendimiento entre ambos promete convertirse en la gran arma ofensiva del Madrid durante la temporada.
El propio Vinicius cerró su actuación con un tanto marca de la casa, culminando con rabia y celebrando de cara a la grada del Tartiere. En apenas media hora, pasó de suplente a protagonista, confirmando que, pese a los altibajos, sigue siendo un futbolista determinante en las grandes citas. Pese a esto, su comportamiento estuvo lejos de ser el adecuado y sigue generando mucha polémica.


Vinicius cambia el guion







