Un solitario gol de Mbappé dio la victoria al club madrileño frente a un Osasuna ordenado atrás
El Real Madrid venció ayer, 19 de agosto, al Osasuna por 1 a 0, en el Santiago Bernabéu. El equipo de Xabi Alonso dominó el partido pero le faltó velocidad y ritmo. Un gol de penalti de Kylian Mbappé en la segunda mitad bastó para doblegar a un Osasuna disciplinado que cerró todos los espacios del estadio. El conjunto blanco monopolizó la posesión, aunque no encontró fluidez hasta que apareció el crack francés para decidir.
Xabi Alonso sumó así sus primeros tres puntos como entrenador del Real Madrid en un encuentro gris, disputado en una fecha polémica y bajo el peso de una preparación incompleta. Mastantuono debutó y dejó destellos de su zurda, pero el partido se recordará únicamente por la actuación de Mbappé.
Real Madrid – Osasuna: posesión infinita sin profundidad
El plan del Madrid fue claro desde el inicio: balón y paciencia. Durante la primera parte, los de Xabi Alonso acorralaron a Osasuna en su propio campo, con Carreras, Huijsen y Militao intentando sorprender con disparos lejanos que apenas inquietaron a Sergio Herrera. Sin embargo, el ritmo resultó excesivamente lento y permitió al bloque rojillo mantener el orden y resistir sin sufrir demasiado.
La grada del Bernabéu asistió a un monólogo carente de chispa. Solo Mbappé, en una acción aislada dentro del área, pareció capaz de alterar el guion antes del descanso. La falta de velocidad en la circulación de balón se tradujo en desesperación y silencio en la grada, que aguardaba un chispazo de sus estrellas.
Nuevamente, el centro del campo brilló por su ausencia y por su gran falta de ritmo y movilidad. Se podría pensar que Arda Güler se responsabilizaría de la creación de juego del equipo, pero no participó demasiado. Jugó muy arriba y se ofreció poco para sacar el balón.
Mbappé lo hace todo
El momento del gol llegó después de la primera mitad. El francés encaró dentro del área y forzó un penalti claro de Cruz que él mismo transformó con seguridad, engañando a Herrera. Fue suficiente para desatascar un encuentro que amenazaba con atragantarse al Madrid. Con el 1-0, Xabi Alonso movió el banquillo y dio entrada al joven Mastantuono, que mostró personalidad y calidad en sus primeros minutos.
Osasuna, fiel a su planteamiento, apenas se abrió incluso tras encajar. Solo Budimir, con un cabezazo en el tramo final, puso en aprietos a Courtois. El Real Madrid cerró filas y se aseguró una victoria más práctica que brillante, en un estreno que dejó claro que al proyecto aún le queda camino por recorrer, pero que Mbappé ya está listo para ser el líder indiscutible del equipo.
Los pupilos de Xabi Alonso deberán cambiar el chip si quieren pelear todos los títulos de la temporada. Por ahora, los tres puntos son lo más importante, aunque el juego deberá cambiar para aspirar a todo.

Mbappé lo hace todo







