Vinícius Jr. pone en ventaja al Real Madrid en la ida de los playoffs de la Champions League en Da Luz
El duelo del Benfica-Real Madrid dejó una victoria mínima pero de enorme valor para el conjunto blanco, que se impuso 0-1 el 17 de febrero de 2026 en el Estadio da Luz en la ida del play-off de la UEFA Champions League. El equipo madrileño supo resistir en los momentos de mayor presión local y encontró en una acción individual la diferencia en un duelo muy táctico.
El encuentro estuvo marcado por el equilibrio, la tensión competitiva y un episodio polémico que obligó a detener el juego durante varios minutos. Más allá del contexto emocional, el conjunto español mostró mayor control en los tramos decisivos y se marcha con ventaja para la vuelta en el Santiago Bernabéu.

Primer tiempo de dominio y equilibrio entre Real Madrid-Benfica
El partido comenzó con un Benfica intenso, aprovechando la presión de su afición y su estructura 4-3-3 para intentar desbordar por las bandas y generar juego ofensivo desde sus extremos. Sin embargo, el Real Madrid, alineado con un 4-4-2 flexible y orientado hacia el control de la posesión y la transición, logró gradualmente asentarse en el mediocampo.
Durante los primeros 45 minutos, las ocasiones claras escasearon. El equipo merengue combinó paciencia con posesiones largas mientras Benfica esperaba para salir al contragolpe. A pesar de la inactividad ofensiva, Real Madrid controló el encuentro desde la mitad, intentando siempre encontrar espacios detrás de la defensa local.

Un gol decisivo en medio de la polémica
La diferencia llegó en el inicio de la segunda mitad. En el minuto 50, Vinícius Jc recibió una asistencia de Kylian Mbappé en el costado izquierdo, encaró hacia dentro y sacó un disparo ajustado al palo largo imposible para el guardameta. La jugada, iniciada tras una recuperación alta, reflejó la capacidad del brasileño para decidir partidos cerrados.

Poco después del gol, el encuentro se vio interrumpido tras una denuncia del propio Vinícius por un presunto insulto racista. El árbitro activó el protocolo correspondiente y el juego se detuvo varios minutos, volviéndose más tenso con protestas desde la banca y la retirada de los jugadores hasta la reanudación del partido.
Intensidad en el final del partido
El desenlace estuvo marcado por la intensidad y las protestas desde el banquillo local. La expulsión de José Mourinho en el minuto 85 añadió un componente emocional a los últimos instantes del encuentro, que se jugaron bajo una presión ambiental creciente. El Benfica apretó con centros laterales y disparos lejanos, aunque sin precisión suficiente para alterar el marcador.
El Real Madrid sostuvo el resultado, controlando los tiempos y evitando concesiones innecesarias. La mínima ventaja no sentencia la eliminatoria, pero concede al equipo español una posición favorable para afrontar la vuelta en casa. El Benfica, competitivo y combativo, dejó claro que la serie sigue abierta.

Intensidad en el final del partido







