Las obras del aparcamiento situado bajo la Plaza de Colón, que ya están en marcha, permitirán habilitar 150 plazas para residentes, instalar 156 puntos de recarga eléctrica y modernizar por completo la infraestructura
Las obras del aparcamiento de la plaza de Colón comenzaron los primeros días de febrero con el objetivo de convertir este espacio en un parking más adaptado a las necesidades actuales, mediante un modelo mixto que combina plazas de rotación con otras destinadas a vecinos y comerciantes del entorno. Cuando finalicen las obras de remodelación, en un plazo máximo de 16 meses, el espacio contará con 570 plazas para vehículos y ocho para motocicletas, distribuidas en tres plantas.
De ese total, 150 plazas son para residentes, que podrán acceder mediante abonos mensuales de 70 €, una novedad importante en un parking que hasta ahora funcionaba solo como aparcamiento rotacional. Otro de los cambios más significativos es la apuesta por la movilidad eléctrica, con 156 plazas habilitadas con puntos de recarga, de las cuales 113 estarán en la zona de rotación y 43 en el área reservada a residentes. Además, se van a adecuar 18 plazas para personas con movilidad reducida, mejorando la accesibilidad general.

Las obras del aparcamiento de Colón no solo se limitan a redistribuir plazas. Incluyen actuaciones de arquitectura, estructura e instalaciones para adaptar el aparcamiento a la normativa actual y a los nuevos usos, con mejoras en accesos, señalización y seguridad. Toda la intervención se enmarca en la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360 y se lleva a cabo mediante un contrato de concesión municipal de 25 años para la adecuación y explotación del aparcamiento.
El plan de reforma también contempla un gran centro logístico urbano y de movilidad sostenible
La reforma del parking es solo la primera parte del cambio de la reforma integral de este espacio. El siguiente paso consiste en transformar la actual base de grúas de EMT Madrid en un gran espacio de más de 5.000 m2 dedicado a la logística urbana y a nuevas formas de movilidad. De ese total, unos 4.000 m² se destinarán a un ‘hub’ logístico para organizar mejor el reparto de mercancías en el centro de la ciudad.
Habrá zonas de carga y descarga, puntos de recarga, áreas para reparto de última milla, taquillas para paquetería y sistemas de distribución rápida sin almacenamiento intermedio (cross-docking). A esto se sumará un área de 1.300 m² enfocada a movilidad sostenible, con recarga eléctrica de alta potencia, carsharing, bicimad, aparcamiento para bicicletas e intercambio de baterías.

El objetivo es claro: reducir el número de vehículos de reparto que circulan por el centro, optimizar rutas y trasladar parte de la actividad logística a horas de menor tráfico, lo que puede mejorar la movilidad y la calidad del aire en las horas punta. Además, se busca fomentar el reparto con vehículos eléctricos y bicicletas, así como impulsar la recogida de paquetes fuera del domicilio para hacer el sistema más eficiente.
Este proyecto se integra en la estrategia municipal para convertir antiguos aparcamientos en ‘hubs’ de movilidad, un modelo que ya funciona en otros puntos de la ciudad, como Plaza de España, y que combina logística y servicios de movilidad menos contaminantes.









