La resaca de un fin de semana funesto, con dos reyertas en plena ciudad

Reyertas en Madrid

  • Una pelea entre bandas latinas rivales en los aledaños de la Puerta del Sol se saldó con la muerte de un menor.

  • En Tetuán, una quincena de agentes resultó herida tras la agresión de un grupo de ciudadanos dominicanos.

  • Las reacciones ante tales reyertas no se han hecho esperar.

El sábado, varios puntos de la capital vivieron una escalada de violencia con dos reyertas que dejaron escenas ciertamente desagradables y que acabaron de manera trágica para uno de sus protagonistas. Críticas a la alcaldesa Manuela Carmena por suprimir la unidad antidisturbios que controlaba los distritos afectados y petición de actuaciones sociales y políticas contra algunos colectivos, como las bandas latinas, han sido algunas de las reacciones ante los hechos.

Por una parte, hacia las once de la noche se desató en pleno centro madrileño una pelea multitudinaria en la que participaron, según fuentes policiales, cerca de un centenar de jóvenes presuntamente vinculados a bandas como Dominican Don’t Play o Trinitarios. Un chico de unos 18 años, que presentaba tres heridas de arma blanca en el abdomen, fue atendido en la esquina entre Sol y la calle Montera por facultativos del Samur, que lograron estabilizarlo y trasladarlo al servicio de urgencias del Hospital Ramón y Cajal.

A unos metros de allí, en una calle perpendicular a Preciados, los profesionales sanitarios intentaron reanimar sin éxito a un joven de 15 años durante más de veinte minutos. Una herida de arma blanca penetrante en su hemitórax izquierdo le llevó a perder una gran cantidad de sangre y, finalmente, a sufrir una parada cardiorrespiratoria que le llevó a la muerte.

Reyerta Madrid Sol

La Policía Nacional y la Policía Municipal llevaron a cabo un gran despliegue de agentes para localizar a los participantes. Se detuvo a un joven de 19 años, en un primer momento presunto autor material del crimen, aunque horas más tarde se descartó ese supuesto.

Batalla campal en Tetuán

Por otro lado, hacia la medianoche, varios policías fuera de servicio salieron del local del distrito de Tetuán donde habían cenado. Uno de ellos se acercó a su vehículo particular, estacionado en la calle Jerónima Llorente, y vio que apoyado en él se encontraba un hombre haciendo botellón con amigos. Al pedirle que se retirara, el agente fue golpeado en la cabeza con una botella de cristal. Este ataque le costaría ocho puntos de sutura.

Lo que se ha definido como una ‘batalla campal’ empezó a continuación, cuando los amigos del agente agredido pidieron refuerzos y comenzaron a aparecer decenas de vecinos de nacionalidad dominicana armados, que se enfrentaron a las más de veinte patrullas de la Policía Nacional y la Policía Municipal que acudieron al lugar de los hechos.

Reyerta Madrid Tetuán

En total, 40 minutos de pelea y 15 agentes heridos hasta que se logró detener a cuatro hombres y dos mujeres. Ayer, el Juzgado de Instrucción número 48 de Madrid puso a cinco de ellos en libertad con cargos y decretó prisión provisional sin fianza para el sexto.

Fuertes críticas a la alcaldesa y a su equipo

A primera hora de la mañana de ayer, Begoña Villacís cargaba duramente en la red social Twitter contra la decisión que tomó el delegado de Seguridad, Javier Barbero, el pasado mes de febrero, al suprimir la unidad antidisturbios que controlaba los distritos afectados.

La portavoz del Grupo Municipal Ciudadanos – Partido de la Ciudadanía lamentó también la eliminación de la Sección de Análisis de la Información (encargada de la vigilancia en redes sociales) al considerar que podría “haber prevenido lo ocurrido”. Y sentenciaba: “Espero que el Gobierno de Madrid admita el método prueba-error y reaccione”.

Por su parte, el Colectivo Profesional de Policía Municipal remitió a Manuela Carmena una carta abierta que, sin mencionar explícitamente las Unidades Centrales de Seguridad (el nombre formal de los antidisturbios), iba en la misma línea que lo expresado por la concejala. El sindicato denunció que “se está detrayendo personal de los distritos para otras tareas”, e instó a la alcaldesa a modificar la política de seguridad del Ayuntamiento.

Entre la inseguridad y la integración  

Este periódico pudo hablar en la tarde de ayer con David Javier Sánchez-Camacho, que ocupó durante 13 años el cargo de portavoz de Izquierda Unida en Tetuán y actualmente es el presidente de la Asociación de Vecinos Solidaridad Cuatro Caminos-Tetuán.

Según nos contó, su experiencia le ha enseñado que los habitantes de Tetuán viven con una sensación de inseguridad permanente que no se corresponde necesariamente con la realidad del distrito. La vida allí es por lo general tranquila, dijo, y solo en ciertas zonas se registra una mayor conflictividad, con puntos álgidos asociados a los ciclos económicos y sociales.

En ningún caso esta inseguridad, según comentó, se ha visto incrementada tras la retirada de la unidad UCES-1 de antidisturbios. Atribuyó la fama de Tetuán como distrito problemático a que está constituido en su mayoría por barrios obreros que se encuentran en continua pugna con el Centro.

Sánchez-Camacho hizo hincapié en la voluntad de integración de los miembros de la asociación vecinal, que ha trabajado a lo largo de su trayectoria con distintos colectivos porque existe “para todos los vecinos de Tetuán”. Valoró los sucesos del fin de semana como un hecho aislado y destacó que, cuando han detectado una amenaza que verdaderamente afectaba a la convivencia del distrito, han colaborado juntos por erradicarla.

Puso como ejemplo lo ocurrido en el verano de 2014, cuando a través de su movilización consiguieron que la policía desalojara un edificio ocupado por un grupo de extrema derecha al que se le atribuían agresiones a inmigrantes y jóvenes de izquierdas.

Intervención policial, junto con otro tipo de actuaciones

Ayer por la noche, este medio se puso también en contacto con Alfredo Perdiguero, secretario general y portavoz del Sindicato Independiente de la Policía Española (SIPE).

Alfredo Perdiguero, portavoz de SIPE

Su visión, radicalmente distinta, se fundamentó en la tesis de que “resulta impensable que en un Estado de Derecho, en una ciudad como Madrid, unos ciudadanos de paisano -que casualmente luego resultaron ser además policías- fueran agredidos de esa manera’’.

Perdiguero sí que considera Tetuán como un ‘punto caliente’ en lo que a bandas latinas se refiere y atribuyó el encaramiento de los dominicanos con las unidades policiales, a la resistencia de estos grupos a la plena integración en la sociedad española como uno más.

A la pregunta de si piensa que la presencia de la unidad antidisturbios habría evitado la agresión, él contestó que seguramente no, y comentó, en contra de una enmienda a la totalidad, que “no vale poner ahora toda la carne en el asador”, pero sí que valoró el conjunto de los hechos de la noche del sábado como un “punto de inflexión”, que debería conducir a emplear todos los recursos disponibles. Para él, la intervención policial es fundamental pero debe ir acompañada de actuaciones sociales y políticas.

Tras recordar que en España las bandas latinas tienen el estatus de bandas criminales, subrayó que “es inaceptable que salga tan barato (30 euros) agredir a un agente de la autoridad en el ejercicio de sus funciones. Se debería aplicar el Código Penal”.

 

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