Tras 14 días sin comer, ha tenido que ser hospitalizado por un síncope
La desesperación de un policía local de Parla, Jorge Bravo, por no conseguir la conciliación familiar lo ha llevado a declararse en huelga de hambre hasta que el Ayuntamiento escuchara sus peticiones. En total, ha estado 14 días sin comer, sentado a las puertas del Consistorio, que han acabado con el trabajador ingresado en el hospital por un síncope y sin una solución a su problema laboral.
Todo comenzó el pasado 24 de febrero. Bravo llevaba un tiempo pidiendo que le cambiaran su turno de trabajo a la noche para poder compatibilizar sus obligaciones profesionales con las personales. El hombre tiene nueve hijos y asegura que el turno de mañana actual no le permite la conciliación familiar. La única solución que se le ofreció fue una hora de flexibilidad que, de acuerdo con el afectado, no es suficiente.
Tal es así, que en dos ocasiones tuvo que llevar a la comisaría de Parla a sus hijos de uno y dos años, por un periodo corto de tiempo, porque su mujer no podía hacerse cargo de todo. Por este motivo, se le abrió un expediente disciplinario en el que se le establecen tres meses de suspensión de empleo y sueldo.
Bravo ha denunciado esta sanción ante los juzgados, pero aún está a la espera de que se celebre el juicio. Así, ante la desesperación de no encontrar una solución, hace 14 días decidió empezar una huelga de hambre para ver si así se escuchaban sus peticiones. Aseguraba que no desistiría hasta que se resolviera su situación laboral o acabara hospitalizado, como finalmente ha sucedido.
La hospitalización del policía local de Parla finaliza su huelga de hambre
De esta forma, se ha dado fin a una huelga de hambre en la que, según ha confirmado, ha recibido amenazas, pero ninguna solución. «Me consta que en los pisos altos del Consistorio hoy han sido todo risas y gestos de victoria. El policía que molestaba ha acabado en el hospital«, declaraba el propio Bravo ante los medios de comunicación.
En los últimos días, ya empezaba a sentir una fuerte debilidad en el cuerpo y mareos constantes que finalmente han desembocado en este síncope por el que ha requerido hospitalización. «Aparentemente ha estado provocado por una arritmia cardiaca. Las primeras pruebas indican notables alteraciones analíticas y una evidente afectación orgánica«, ha explicado el afectado.
Por el momento, se está valorando el alcance y la gravedad de los daños que se han generado en su cuerpo durante todos estos días por la falta de alimento. Se conoce que ha perdido unos seis kilos como mínimo.
Por su parte, el Ayuntamiento de Parla no se ha pronunciado al respecto. Bravo afirma que en estas dos semanas de huelga de hambre «ni el alcalde ni ningún otro responsable del gobierno municipal se han dignado» a dirigirle la palabra. En su momento, el Consistorio defendió que había analizado los gastos de la familia y que tenían dinero para pagar un comedor escolar o un servicio doméstico que les facilitara la situación.
Ahora, este asunto queda de momento en el aire, no solo para Bravo sino también para el resto de policías que se encuentran en esta misma situación, tal y como recuerda el agente.
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