Culmina la gran renovación de la estación madrileña, que duplica sus vías de alta velocidad y amplía sus espacios públicos para absorber a más de 46 millones de viajeros anuales
Un año después de que adelantáramos que los trabajos en la estación Madrid Chamartín-Clara Campoamor, en el norte de la ciudad, estaban llegando a su fin, Adif AV da por culminada la gran ampliación con la apertura completa de su nuevo vestíbulo principal. La terminal prácticamente duplica su espacio original para alcanzar los 18.000 metros cuadrados, unificando el diseño de la estación y estrenando áreas comerciales, de restauración y zonas de embarque independientes.
La reforma integral del nodo ferroviario ha supuesto una inyección de 560 millones de euros a través de los fondos europeos NextGenerationEU. El proyecto, ejecutado por fases para no suspender el tráfico de trenes, adapta las instalaciones de Chamartín al auge de la liberalización ferroviaria, tras cerrar el año 2025 con un récord de 46,2 millones de pasajeros (frente a los 29,9 millones que registraba en 2022).

Así se organiza el nuevo mapa de la estación de Chamartín
Con la finalización de los trabajos, Chamartín unifica sus flujos peatonales y eleva la superficie total destinada a los usuarios hasta los 26.900 metros cuadrados, repartidos de forma estratégica en tres grandes áreas de movilidad
El corazón de la terminal lo compone el gran pasillo longitudinal, un pasadizo de 18 metros de ancho (el triple que el original) y 225 metros de largo que actúa como distribuidor general, dejando los locales comerciales a un lado y los controles de acceso al otro.
Por su parte, la terminal de alta velocidad se ha diseñado como un espacio diáfano y muy luminoso que alcanza una altura máxima de 9,43 metros para potenciar la luz natural, permitiendo el acceso a las vías a través de seis fingers acristalados de 40 metros de longitud equipados con rampas mecánicas dobles.

Finalmente, la zona de Cercanías y media distancia estrena por primera vez en el edificio principal un sistema de tornos para controlar los accesos, desplazando los núcleos de comunicación hacia el norte para habilitar una pasarela superior acristalada de 1.300 metros cuadrados con vistas directas a los andenes convencionales.
Nueva estación de Chamartín: un nodo estratégico con 25 vías pasantes
La reconfiguración de la zona de vías es otro de los pilares de la inauguración, con la duplicación de la capacidad para la alta velocidad, pasando de las 6 vías terminales aisladas con las que contaba la estación a un sistema de 12 vías pasantes en ancho estándar (de la 14 a la 25). Para conseguirlo, se transformaron los trazados de las vías 14 y 15 y se construyeron cuatro vías completamente nuevas en el ala este del complejo, acompañadas de andenes de 420 metros capaces de albergar trenes en doble composición.
De forma paralela, las 13 vías de ancho ibérico destinadas a la red de Cercanías de Madrid y a la Media Distancia han sido completamente renovadas. Las obras han incluido la sustitución de los aparatos de vía y la actualización del enclavamiento informático que conecta la estación con el Centro de Regulación de Circulación (CRC), una mejora técnica que permitirá aumentar la velocidad de paso de los convoyes y agilizar la respuesta ante incidencias en la red convencional.

Conexión directa a través del nuevo paso inferior
Para evitar las aglomeraciones en las horas punta de llegadas, se ha abierto un paso inferior de 177 metros de largo y 9 metros de ancho situado bajo las vías de alta velocidad. Los pasajeros pueden bajar directamente desde su andén a este túnel y salir de la estación por dos vías rápidas: hacia el este (calle Hiedra y bolsa de taxis) o hacia el oeste (vestíbulo subterráneo, con conexión directa a Cercanías, Metro de Madrid, aparcamientos y vehículos VTC).
Pese a que la inauguración del vestíbulo marca el fin del grueso de la remodelación arquitectónica, el entorno de Chamartín mantiene varios frentes de obra activos. Actualmente, los operarios ultiman la urbanización exterior de la plaza de acceso y la reordenación de los viales de tráfico urbano, además de avanzar en la construcción de la nueva conexión ferroviaria de alta velocidad con el aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez.
Asimismo, en la cabecera norte de la estación se trabaja en la instalación de cuatro vías de apartado adicionales (las vías 1, 2, 3 y 4 de estacionamiento) para dotar al complejo de mayor flexibilidad logística. Por último, Adif ya ha dejado ejecutadas las cimentaciones y las pilas estructurales del lateral este de la cabecera sur, unos apoyos que resultarán clave en los próximos años para sostener la losa de hormigón de 200.000 metros cuadrados sobre la que se asentará el gran parque central del proyecto de regeneración urbana Madrid Nuevo Norte.
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