Un golazo de falta de Antoine Griezmann da la victoria a los rojiblancos ante un Deportivo que mantuvo la eliminatoria viva hasta el final
El Atlético de Madrid confirma su clasificación para los cuartos de final de la Copa del Rey Mapfre tras imponerse por 0-1 al RC Deportivo en Riazor, en un duelo exigente y muy trabajado. El conjunto de Diego Pablo Simeone supo resistir en un escenario incómodo y aprovechar su talento individual para seguir adelante en el torneo.
El Atlético de Madrid cumplió el objetivo en A Coruña en un partido condicionado por un ritmo alto y un Deportivo que supo minimizar la oportunidades de los colchoneros e incluso, poner en apuros a su rival en el tramo final de partido.
La primera mitad transcurrió con un Deportivo apretando y tratando de incomodar el juego del Atlético, mientras los de Diego Pablo Simeone buscaban madurar el partido con paciencia sin asumir riesgos. Los rojiblancos asumieron el control del balón en gran parte encuentro pero ese dominio durante los primeros 45 minutos no se traducía en goles.

Sin embargo, durante la primera parte el Atlético tuvo la oportunidad de estrenar el marcador en dos acciones que se estrellaron en la madera, una de Antoine Griezmann y otra de Ruggieri. Por otra parte, Julián Álvarez dispuso también de alguna oportunidad, pero volvió a evidenciar falta de acierto, y el encuentro se marchó al descanso con la eliminatoria completamente abierta.
Un gol solitario del Atlético de Madrid y resistencia hasta el final para confirmar el pase a cuartos de final
Con la intención de evitar que se repitiera el guion de la primera mitad, el técnico argentino introdujo cambios tras el descanso y retiró del campo a Julián Álvarez y Álex Baena, ambos con un rendimiento discreto, aunque volvió a llamar la atención la falta de protagonismo del delantero argentino. Sin embargo, el desarrollo del partido terminó decidiéndose más por la calidad individual que por los ajustes desde el banquillo.
Fue Antoine Griezmann quien rompió la igualdad en el minuto 61 con un preciso zurdazo de falta, una acción que dio aire al Atlético y alivió la tensión visible por cumplir un objetivo supuestamente fácil. El Deportivo no bajó los brazos y buscó el empate hasta el final, pero se encontró con una defensa bien plantada y con la seguridad de Juan Musso, que mantuvo su portería a cero y aseguró el pase del Atlético a los cuartos de final.
Por su parte, el Deportivo firmó una actuación muy digna, aunque la eliminatoria volvió a evidenciar la diferencia de nivel entre equipos de Primera y de Segunda. El conjunto gallego, histórico del fútbol español, viven una trayectoria irregular en Segunda División, pero mantiene la ilusión de volver el año que viene la Copa del Rey, un torneo que ya supo ganar en 1995 y 2002.










