El viernes, 29 de agosto, una semana antes de lo previsto, vuelve a estar accesible, con la finalización, también, de los cortes de tráfico en el entorno de la Plaza Mayor
Desde el pasado 16 de junio, el túnel que discurre bajo la plaza Mayor había permanecido cerrado para su rehabilitación, con los consiguientes cortes de tráfico en el entorno de la Plaza Mayor, pero hoy, viernes, 29 de agosto, ya ha reabierto, un poco antes de lo previsto. La actuación, que tenía previsto un plazo de tres meses y se esperaba su fin el día 1 de septiembre, ha supuesto una inversión de 800.000 €.
Los trabajos buscaban asegurar la estructura del túnel, así como la seguridad de los usuarios, tanto en el tránsito de vehículos como en el uso de los aparcamientos subterráneos a los que da servicio. La infraestructura, que conecta las calles de Toledo y Atocha con la de San Felipe Neri a lo largo de casi 600 metros, ha permanecido completamente cortada al tráfico, aunque se han mantenido los accesos a los aparcamientos. Además, han dado inicio los trabajos en la superficie de la Plaza Mayor.

Las obras en el túnel, motivo de los cortes de tráfico en la Plaza Mayor
El túnel tiene una longitud de 593 metros y conecta las calles de Toledo y de Atocha con la de San Felipe Neri. Las inspecciones periódicas realizadas por el Área de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de la capital detectaron un deterioro en el tramo de forjado situado en la confluencia de los ramales procedentes de las calles de Atocha y de Toledo, por filtraciones de agua desde la superficie de la plaza.
Todo ello afectó a las vigas y placas alveolares provocando fisuras, oquedades y armaduras en proceso de corrosión, además de humedades y restos de eflorescencias.
La intervención ha consistido en reparar estos daños tanto en el interior como en el exterior, para evitar nuevas filtraciones o que, al menos, no sean tan fuertes. En la plaza se han eliminado los adoquines, demolido la losa y reemplazado las placas alveolares dañadas. A continuación, se ha creado una nueva losa de compresión, se ha aplicado una membrana impermeabilizante y se han vuelto a colocar los adoquines originales.

En el interior del túnel, después de sustituidas las placas, se han tratado las vigas metálicas y se ha reparado el forjado que no se había reemplazado. Aprovechando el corte del túnel, los paramentos y el techo se han renovado, y se ha limpiado y saneado los desperfectos, aplicando una nueva capa de pintura más resistente.
Por otro lado, se ha colocado una nueva señalización y se ha acondicionado la relacionada con la geolocalización para los servicios de emergencia y de conservación. Esto se ha hecho aplicando la normalización del resto de túneles urbanos de la ciudad, lo que permite identificar la posición de cualquier incidencia inmediatamente. Por último, se ha renovado el pavimento, sobre todo en las rampas, con una nueva capa de aglomerado asfáltico.









