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Colmenarejo y los problemas que arrastra desde hace 30 años

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problemas en colmenarejo

Falta de iluminación, aceras e instalaciones dañadas entre los problemas de Colmenarejo

Como en cualquier pequeño pueblo a las afueras de una gran ciudad, Colmenarejo tiene problemas que son poco conocidos más allá de sus fronteras. Este municipio se ubica al noroeste de la región de Madrid y cuenta con una población de casi 10.000 habitantes. El paso del tiempo ha permitido a los pueblos vecinos desarrollarse, pero no así a Colmenarejo, que arrastra las mismas deficiencias de hace 30 años.

Juan es un vecino de Colmenarejo desde hace tres años y un visitante recurrente del lugar desde hace más de tres décadas. El diagnóstico que él extrae de su extensa historia con el pueblo es que los problemas que presenta son principalmente cuatro, los cuales «no son de ahora, sino que vienen desde hace muchos años».

plaza colmenarejo

Aceras e instalaciones deportivas

El primero es la poca iluminación de las calles. Al respecto, Juan afirma que «salvo la plaza y un par de calles aledañas, el resto del pueblo está en penumbras». Los incidentes que pueden surgir a causa de esta deficiencia son numerosos. De por sí, en Colmenarejo resulta muy fácil tropezarse al cruzar las aceras ya que estas están levantadas, lo cual empeora al sumarle la poca o nula visibilidad de las calles por la noche.

Precisamente, el estado de las aceras es otro de los males endémicos que este vecino denuncia. Desde que se construyeron hace más de 50 años, las vías peatonales no han pasado por ningún tipo de mantenimiento, ni han sido reemplazadas por un pavimento nuevo. Al andar sobre ellas, «no hay manera de evitar el suelo levantado», explica Juan, dado que «las aceras son bastante estrechas».

Instalación deportiva colmenarejo

El tercero de los problemas en Colmenarejo tiene como protagonista las instalaciones deportivas. Aunque, para Juan, hay una cantidad óptima para un pueblo de su tamaño-tres-, todas ellas «son deficientes». Un ejemplo se puede encontrar en los campos de fútbol al aire libre. Una vez llega la noche, son inutilizables porque están en la oscuridad más absoluta por la falta de iluminación.

La portería sigue rota tras varios meses y las vallas que evitan que los balones se pierdan en la calle solo están instaladas al 50%. En los campos de baloncesto, por alguna razón desconocida, las líneas solo están pintadas en uno de los lados. «Es un despropósito total. Por donde lo mires, es un desastre», denuncia Juan, visiblemente frustrado por este y otros desperfectos de los centros deportivos.

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Carteles en las calles para solucionar uno de los problemas de Colmenarejo

Por último, cualquier persona que pasee por el pueblo notará que, en la mayoría de casos, las calles están atestadas de excrementos de perro. Hasta ahora, apelar a la responsabilidad cívica de cada dueño ha sido infructuoso para atajar el problema. Por el contrario, Juan cree que hace falta una mayor concienciación sobre las multas que acarrea el dejar sin recoger los excrementos de perro.

En su visita a otros municipios, como Navacerrada o Navalagamella, pudo comprobar de primera mano la pulcritud de sus calles. Parte de este éxito, él lo atribuye a «los carteles que avisan a los dueños de los 600 € de multa por no recoger las necesidades de sus mascotas».

El caso de Colmenarejo es el opuesto: está desprovisto de carteles, y si a eso le sumamos sus calles sin iluminar, al final del día, «lo más probable es que pises un desecho y te lo lleves a casa».

Los vecinos no se asocian para presentar en conjunto sus quejas al Ayuntamiento de Colmenarejo

El Ayuntamiento de Colmenarejo está enterado de las deficiencias que hay en el pueblo. Sin embargo, a día de hoy, no se ha hecho nada para intentar remediarlas. Cuando vecinos presentan sus quejas y exigen una solución, desde el consistorio «ni contestan». Juan relata que «como en todos los pueblos, el Ayuntamiento solo quiere publicar buenas noticias», aun cuando con esa actitud su propia gente se vea perjudicada.

Los vecinos, pese a compartir en gran medida la misma opinión sobre los problemas del pueblo, todavía no se han asociado para presentar una demanda conjunta al Ayuntamiento. Juan lamenta esta situación y lo atribuye a que «nadie en el pueblo tiene un poder de convocatoria tan fuerte».

Ayuntamiento de Colmenarejo
Sede del Ayuntamiento de Colmenarejo.

Ningún gobierno de los últimos 30 años ha podido solucionar los problemas de Colmenarejo

La opinión que él se ha formado es que las grandes concentraciones se dan únicamente cuando ocurre algo muy grave. En cualquier otro escenario, lo que sale a relucir mas bien es la «pasividad de la sociedad española» en general, de la cual se aprovechan los gobernantes para incumplir sus responsabilidades. «Ellos viven muy bien porque la gente rara vez protesta», afirma.

En las más de tres décadas en que los problemas en Colmenarejo se han ido acumulando y agravando, diferentes equipos de gobierno han estado al frente del Ayuntamiento. Por él han desfilado diversos partidos de ideologías diferentes. Sin embargo, ninguno ha respondido a las demandas de los vecinos.

La comunicación con el actual Ayuntamiento, liderado por Miriam Polo, es, cuando menos, pobre, según denuncia Juan. A ciencia cierta, los vecinos no saben por qué sus exigencias son continuamente ignoradas, ni si se trata de falta de dinero o de voluntad.

Miriam polo alcaldesa
Miriam Polo, alcaldesa de Colmenarejo.

En cualquier caso, la sensación que le queda a Juan tras más de 30 años conociendo Colmenarejo es que en el pueblo «todo sigue igual». Los cambios que ha habido son mínimos; las actuaciones del consistorio pasan desapercibidas.

A estas alturas, la única esperanza de Juan radica en que los problemas de Colmenarejo se conozcan en todo Madrid. Espera que la indignación general genere la presión necesaria para que el Ayuntamiento por fin atienda sus reclamaciones.

El tiempo le ha enseñado que el ruido que se puede hacer desde un pueblo no es comparable al de una ciudad. «Mientras solo seamos los vecinos los que reclamemos, ellos mirarán para otro lado», concluye.

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1 Comentario

  1. Uno de los principales errores en este municipio es la ubicación del polígono industrial. Se sitúa en el medio de una zona residencial y de un entorno natural, invade vías pecuarias y se ubica en el un aparcamiento de autobuses, cien aproximadamente, con el consiguiente ruido y circulación de vehículos pesados por la zona residencial mencionada. Como bien decís en vuestro artículo, no hay una plataforma vecinal que acuda a las instituciones para canalizar las recomendaciones, por lo que ante las quejas particulares el ayuntamiento hace caso omiso y preserva los intereses particulares en lugar de los comunes. Pero da igual el equipo de gobierno porque al final es el dinero el que maneja las decisiones y más en los pueblos pequeños, donde el caciquismo sigue campando a sus anchas.

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