Para quitar el hielo del parabrisas es recomendable usar métodos progresivos y herramientas adecuadas con el fin de evitar marcas, roturas y averías en escobillas y limpiaparabrisas
Las mañanas de invierno ponen a prueba algo más que la paciencia, sobre todo los días en los que hay que quitar el hielo del parabrisas. No aparece solo por el frío: la luna pierde calor durante la noche y, con humedad, se crea una capa que compromete la visibilidad. La prioridad es clara: limpiar toda la zona de visión sin castigar el cristal ni los elementos asociados.
Estas son cinco soluciones que funcionan de verdad, y un aviso final con lo que conviene evitar.
1. Prevenir la noche anterior: una barrera sencilla
Si el coche pasa la noche en la calle, cubrir el parabrisas con una funda específica o un cartón grande bien sujeto es la opción más limpia y eficaz. Evita que el hielo se forme y reduce el riesgo de que las escobillas queden pegadas al vidrio.
2. Calor desde dentro, siempre de forma progresiva
Arranca el motor y dirige el aire al parabrisas con el modo desempañado. La clave es subir la temperatura poco a poco para evitar choques térmicos. Si tu coche tiene parabrisas térmico o resistencias, utilízalos: aportan calor uniforme y controlado.
3. Deshielante específico: rápido y respetuoso ideales para quitar el hielo del parabrisas
Los sprays deshielantes están formulados para ablandar el hielo sin dañar gomas ni escobillas. Aplícalo, espera unos segundos y reduce el esfuerzo de raspado. Forzar en seco es cuando aparecen marcas por arrastre de suciedad.
4. Rasqueta de plástico: la herramienta correcta
La retirada mecánica más segura se hace con rasqueta de plástico, con pasadas firmes y controladas. Evita objetos metálicos o improvisados. Y un aviso clave: no acciones los limpiaparabrisas hasta haber eliminado el hielo y despegado las escobillas; forzarlas puede dañarlas o afectar al mecanismo.
5. El remate que muchos olvidan para quitar el hielo del parabrisas
Una vez retirada la capa principal, usa el lavaparabrisas solo si es de invierno (con anticongelante) y comprueba que las escobillas están en buen estado. Rellenar con agua puede bloquear los pulverizadores o empeorar el barrido justo cuando más lo necesitas.
Regla de oro para quitar el hielo del parabrisas: nunca uses agua muy caliente
Echar agua muy caliente sobre un parabrisas helado puede provocar choque térmico y rajar el cristal, especialmente si ya tiene un impacto previo. Además, el agua puede enfriarse de golpe y recongelarse.
Estas son las cinco claves que te proponemos hoy, en nuestra sección de Motor, para conseguir despejar de hielo el parabrisas de tu coche de forma segura y protegiendo el vidrio, las escobillas y tu seguridad desde el primer kilómetro.
Si te ha gustado este artículo, déjanos un comentario. También puedes regalarnos tu Me gusta en nuestro Facebook y seguirnos en Twitter.











