Ruta al cascada Litero

Ruta a la cascada del Cancho Litero

La chorrera más escondida y salvaje, en Villavieja del Lozoya

Lchorrera del Cancho Litero es una de las cascadas más agrestes, escondidas y salvajes que podemos encontrar en la Comunidad de Madrid. Apenas algunos mojones y una senda camuflada te acerca a ella en los últimos metros. Aparece de repente en un roal de no más de 4 metros cuadrados, con una amplia poza y una encojada caída de unos 10 metros espectaculares que forman la cascada.

El río que llega hasta ella es el arroyo del Cancho Litero, que nace en la falda madrileña de los Montes Carpetanos, entre en Puerto de Linera y Peña Borrascosa. Es una línea que roza los 2.000 metros de altitud. Un kilómetro más abajo une sus aguas al arroyo de los Robles.

ruta a la cascada de Cancho Litero

Cómo llegar a Villavieja del Lozoya

  • En coche (1 h desde Madrid): A-1 dirección Burgos hasta la salida 76, a la altura de Buitrago del Lozoya. Cogemos la M-634 hacia Villavieja del Lozoya. Cruzamos la población por la misma carretera y encontramos una salida de tierra a la derecha, aceptable para el coche. Se llama calle de los Gallegos. Nos adentra en la barriada de los Llano. Cuando volvemos a ver asfalto, buscamos un sitio a la sombra en la parte final para dejar el vehículo.

El recorrido se puede encontrar pinchando aquí.

Ficha Técnica

  • Tipo de itinerario: circular
  • Dificultad: fácil
  • Distancia aproximada: 10 km ida y vuelta
  • Duración aproximada: 4 h
  • Desnivel: + 340 m
  • Material: senderismo
  • Época aconsejada: primavera y verano 

Track de la ruta. Si dispones de alguna aplicación para visualizar archivos gpx, puedes descargarte la ruta pinchando aquí.

Ruta a la cascada de Cancho Litero 

Aunque podríamos comenzar la ruta desde la población de Villavieja del Lozoya y llegar a la urbanización de los Llanos, esto alargaría unos 4 km más la ruta. Así que optamos por situar el coche en la parte final de los Llanos, entre los árboles.

Cogemos dirección norte, hacia la vía del tren. Allí encontraremos un puente que nos permite cruzar la vía del ferrocarril de Madrid a Irún. Se continúa por la ancha pista en paralelo a las vías hasta que unos metros más adelante encontramos una cancela de ganado. Es fácil de abrir por un lateral (recomendamos siempre volver a cerrar este tipo de cancelas).

Se nos abrirá el camino en dos pistas bien definidas. Cogemos la de la izquierda, porque la de frente será por la que volveremos. Encontraremos un depósito de agua de Villavieja del Lozoya y frente a él un abrevadero. Estamos transitando por el conocido camino de los Gallegos, que te lleva hasta el Puerto Linera a 1.831 m de altitud.

Cruzaremos el arroyo de las Cortes y un poco más adelante el arroyo de los Robles, precisamente donde desemboca el arroyo del Cancho Litero. A los pocos metros de cruzar el puente sobre el arroyo de los Robles, un cartel a izquierda señaliza rutas de senderismo y frente a él un camino nos llevará hacia el arroyo del Espino.

Una cascada escondida y salvaje 

Esta senda es algo difusa por momentos, pero pronto aparecen los postes que indican que vamos por buen camino. Cruzaremos el Arroyo del Espino por un pequeño puente de troncos para situarnos en la otra orilla. Entramos en territorio salvaje, donde tenemos que intuir nuestra dirección, siempre hacia el norte o noroeste.

Otro truco para no despistarse una vez cruzado el arroyo es intentar no perder de vista su curso. Yendo paralelos a él, llegaremos a un claro, que cruzaremos. En el siguiente claro encontramos un canchal que no nos permitirá seguir. Tendremos que rodearlo por la parte derecha ascendiendo y una vez culminado, comienza nuestro descenso buscando el arroyo del Cancho Litero.

El ruido del agua, entre arbolada, delata el lugar secreto donde se encuentra la cascada del Cancho Litero. Es una bonita caída sobre una gran poza, una zona paradisíaca donde podemos gastar un rato contemplando el bonito chorro.

De regreso hacia la Majada del Cabrero

Hemos culminado la ruta donde queríamos. Ahora regresamos la primera parte sobre nuestros pasos, pero después del segundo claro, ya no bajaremos al arroyo. Seguiremos por la zona media, en diagonal dirección sureste, que nos permitirá un poco más adelante coger la senda de la Colada de la Solana.

Los postes indicativos de rutas siguen apareciendo y la senda está cada vez mejor definida. Llegamos al Quiñón de la Calleja. Carteles informativos nos describen el tipo de piedra con la que construían las majadas, corrales y chozos. Cuentan que, en esta zona, subieron las piedras mil hombres desde el río.

Siguiendo entre fincas llegamos hasta la Majada del Cabrero, una gran explanada que identificaremos fácilmente. Aquí cambiamos el rumbo 90º de nuevo hacia el arroyo de los Robles, cruzamos sin casi darnos cuenta la vía del tren, y desde aquí hasta la cancela del comienzo.

Qué ver en la zona

  • Villavieja del Lozoya: es un patrimonio digno de recorrer, con orígenes en el siglo XI. La Iglesia de la Inmaculada, el Corte del Berraco, el arco mudéjar actualmente integrado en una casa rural, el antiguo lavadero y la fragua merecen una visita. Si realizáis la ruta a finales de agosto, os encontraréis con las fiestas populares.
  • Área recreativa de Riosequillo: esta zona de ocio está cerca del lugar. También la zona del Puente del Arrabal.

Recomendaciones para la ruta

  • Qué llevar en la mochila: un chubasquero fino, guantes, gorro de lana, un silbato, alguna pieza de fruta o frutos secos, cantimplora con 1 litro de agua, una navaja multiusos y un mini botiquín.
    Si vamos a usar un mapa impreso y la descripción de la ruta, siempre es recomendable una pequeña brújula. Será útil aunque utilicemos también la tecnología de las aplicaciones móviles para guiarnos. Puede ayudar a orientarnos, pues las descripciones dan puntos cardinales y los mapas también los marcan.
  • Material: los bastones, para los descensos y algunos repechos, siempre ayudan a ejercitar los brazos y no cargar todo el peso sobre las piernas. Es recomendable llevar impreso un mapa o el track que se ofrece aquí de la zona, además de la descripción de la ruta. Siempre nos ayudará ante cualquier duda saber los puntos clave por los que pasamos y los que nos quedan.
  • El tiempo: se debe consultar la previsión el día anterior y tener claro qué tiempo nos va a hacer. Estamos en puertos de montaña, así que es mejor evitar sorpresas.

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Antonio Fernández Cortés (K2)

“Los sueños marcan al alpinista su camino, no los senderos”. Nos vemos en la montaña.

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