Un recorrido de 103 kilómetros que une Madrid con Segovia y conecta con la ruta jacobea, accesible en transporte público y apto para todos los niveles
El Camino de Santiago no comienza solo en Galicia, también en Madrid existe un trazado oficial que permite a los peregrinos unirse a la ruta jacobea sin necesidad de coche propio; son cuatro etapas que suman 103 kilómetros, desde el corazón de la capital hasta la provincia de Segovia, y que combinan tramos urbanos, rurales y de montaña.
Todo el itinerario está señalizado, cuenta con acceso en metro, tren o autobús, y está pensado tanto para senderistas como para ciclistas. Quien lo recorra, descubrirá iglesias históricas, paisajes naturales de la Sierra de Guadarrama y pueblos con encanto que forman parte de la riqueza cultural y medioambiental de la Comunidad de Madrid.

De Madrid a la Sierra: primeras etapas del Camino de Santiago
El recorrido arranca en la Iglesia de Santiago y San Juan Bautista, en pleno centro de la capital, y avanza hasta Montecarmelo tras un tramo urbano de 12 kilómetros. Desde allí, la segunda etapa conduce hasta Colmenar Viejo atravesando Tres Cantos, con una distancia de 22,5 kilómetros que combina ciudad y campo.
Estas dos primeras partes son accesibles, con desniveles suaves y una buena oportunidad para quienes deseen iniciarse en el Camino sin alejarse demasiado de Madrid. El patrimonio cultural y religioso de Colmenar Viejo marca el final de este segundo tramo.
Además, estas etapas permiten una aproximación progresiva a la experiencia jacobea. Desde calles céntricas de la capital hasta sendas rurales que abren el paso hacia la Sierra. Para quienes no dispongan de varios días, resultan perfectas como excursiones de jornada, siempre con la comodidad de poder regresar en transporte público.
Naturaleza y montaña hacia Segovia, las otras dos etapas del Camino de Santiago desde Madrid
La tercera etapa, de 37 kilómetros, conecta Colmenar Viejo con Cercedilla y se adentra de lleno en la Sierra de Guadarrama, pasando por localidades como Mataelpino y Navacerrada. Es el tramo más exigente por distancia, pero también uno de los más espectaculares en cuanto a paisaje.
La cuarta y última etapa une Cercedilla con Segovia tras cruzar el puerto de la Fuenfría por antiguos caminos romanos y medievales. Son 32 kilómetros que enlazan con el itinerario jacobeo castellano-leonés, permitiendo continuar hacia Santiago de Compostela. Bien señalizada y accesible en transporte público, esta ruta es apta tanto para caminantes como para ciclistas.
Quienes se aventuren en estas dos últimas etapas disfrutarán de un entorno natural privilegiado, bosques de pinos centenarios, restos de calzadas históricas y panorámicas que muestran la transición de la sierra al llano segoviano. A ello se suma el atractivo de llegar a Segovia, ciudad Patrimonio de la Humanidad, donde el acueducto romano y su casco histórico suponen un broche cultural incomparable.
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