El astro puertorriqueño cierra una residencia de 10 días sin precedentes en el Estadio Riyadh Air Metropolitano con todas las entradas agotadas, pero deja a su paso un rastro de descontento vecinal por el ruido, los cortes de calles y la suciedad en San Blas-Canillejas
Colas kilométricas para entrar en el barrio, imposibilidad de aparcamiento, decibelios por las nubes… son algunas protestas y el resumen que hacen los vecinos del barrio de Las Rosas (San Blas-Canillejas) sobre los 10 días de concierto de Bad Bunny en el Metropolitano, un indudable hito difícil de olvidar en la historia de la música en directo en nuestro país. El artista internacional ha concluido su residencia en España con un pleno absoluto: 10 conciertos en Madrid (y dos en Barcelona) con el cartel de ‘sold out’ colgado desde hace meses y un total de alrededor de 600.000 personas en el entorno del Estadio Riyadh Air Metropolitano
Arropado por una banda en directo traída desde Puerto Rico y un despliegue visual de gran formato que ya ensayó en su aclamada actuación de la Super Bowl el pasado febrero, Benito Antonio Martínez Ocasio desató la locura de sus seguidores. El repertorio alternó el reguetón clásico con los tintes melancólicos de su último álbum y contó con apariciones sorpresa de la talla de Bad Gyal, Myke Towers o Young Miko.

Sin embargo, los ecos de los cientos de miles de espectadores que han vibrado en el feudo rojiblanco contrastan radicalmente con el profundo malestar de los residentes de las zonas colindantes, que denuncian haber vivido un calvario logístico y acústico durante las últimas dos semanas.
«¡Por la mañana café, por la tarde ron!»: protestas de los vecinos contra los conciertos en el Metropolitano
Mientras las promotoras celebran un negocio redondo que ha podido generar en torno a 75 millones de euros solo en venta de entradas, la vecindad del distrito se siente abandonada por las administraciones. Así lo ha plasmado con contundencia Rodolfo Gil Serrano, un vecino de Las Rosas, en una carta pública en Linkedin en la que cuestiona el modelo de macroeventos en zonas residenciales de rentas medias.
«¿Acaso somos ciudadanos de segunda categoría? ¿No pagamos los impuestos que nos corresponden?», se pregunta con indignación este residente. «No vivimos en la Castellana, ni en el Barrio de Salamanca, ni en Pozuelo de Alarcón, pero hasta lo que yo sé tenemos los mismos derechos y obligaciones. Cada uno de los implicados se llenará la boca diciendo que los vecinos están en el centro de sus decisiones; menuda patraña y menuda tomadura de pelo».
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La Asociación Vecinal Las Musas-Las Rosas ha denunciado que el paso de Bad Bunny ha vuelto a reproducir de forma amplificada los problemas crónicos que arrastra el entorno del estadio: niveles de ruido ensordecedores, cortes arbitrarios de accesos que impiden a los vecinos llegar a sus propias viviendas, atascos, basura acumulada, altercados e invasión de las aceras por terrazas hosteleras. A esto se suma la alarmante dificultad para aparcar debido a que el barrio sigue careciendo de Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) o zonas de aparcamiento prioritario para residentes.
El Defensor del Pueblo se inhibe de las protestas por los conciertos en el Metropolitano a la espera de la Fiscalía
La batalla vecinal no se queda en la queja pública, sino que ha tomado la vía legal. La Asociación Vecinal ha recibido esta semana un escrito del Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, en el que informa que suspende provisionalmente su propia investigación. El motivo es que los hechos ya están siendo investigados por la Fiscalía Provincial de Madrid, tras una contundente denuncia por la vía penal presentada por el colectivo vecinal el pasado mes de febrero debido al exceso de ruido y las irregularidades administrativas del recinto.
En el documento remitido por el Defensor del Pueblo se desvelan datos muy relevantes que desmontan el discurso oficial del Ayuntamiento sobre la supuesta ausencia de sanciones en el estadio. De hecho, el Consistorio madrileño ya se ha visto obligado a multar a promotoras anteriores por rebasar los límites acústicos del Metropolitano:
| Evento / Promotor | Fecha | Tipo de Infracción | Cuantía de la Multa |
| Concierto de AC/DC | 16 de junio de 2025 | Muy Grave (superar hasta en 10 dBA el límite nocturno) | 80.800,80 € |
| Concierto de Imagine Dragons | 28 de junio de 2025 | Leve | 500 € |
| Torneo Fútbol Internacional Madcup | 23 de junio de 2025 | Leve | 180 € |
La trampa de las ‘licencias extraordinarias’
El centro de la polémica radica en el modelo de autorizaciones, ya que, según denuncian desde el tejido vecinal, el Riyadh Air Metropolitano —cuya estructura cuenta con grandes aberturas laterales que actúan como un megáfono hacia las viviendas— carece de una licencia específica para eventos no deportivos.
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Para sortear esto, la Junta Municipal de San Blas-Canillejas otorga licencias especiales para eventos extraordinarios caso por caso, amparándose en el «interés general y cultural». Este mecanismo legal permite de forma consciente superar los decibelios máximos ordinarios permitidos por la ley.
El Ayuntamiento justifica este criterio por el «impacto significativo en la economía, el turismo y la gastronomía» de Madrid. Una postura que para los residentes es inadmisible: «Es evidente que los ciudadanos no formamos parte del interés general de esa Administración», lamentan desde la asociación.

Con las citas judiciales en el horizonte y la previsión de que el estadio albergue hasta 22 macroconciertos a lo largo de este año, los vecinos confían en que la Fiscalía ponga coto a una actividad descontrolada y siente las bases para conciliar, de una vez por todas, el ocio de sus 67.000 espectadores con el derecho constitucional de los residentes al descanso y al disfrute de su propio barrio.
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El Defensor del Pueblo se inhibe de las protestas por los conciertos en el Metropolitano a la espera de la Fiscalía





