España mantiene su posición como segundo fabricante de automóviles en Europa
En 2024, la industria del motor volvió a confirmar su relevancia en el país. Los vehículos producidos en España alcanzaron más de 2 millones, cifra que consolida al país como el segundo mayor productor del continente y en el grupo de élite a nivel global.
La automoción representa alrededor del 10 % del Producto Interior Bruto (PIB) y cerca del 9 % del empleo, directo e indirecto. Esto se traduce en cientos de miles de puestos de trabajo vinculados tanto a las cadenas de montaje como a la red de concesionarios y talleres.

Vehículos producidos en España: inversión constante en modernización
Cada año, las compañías invierten unos 4.000 millones de euros en actualizar sus instalaciones. Buena parte de ese capital se destina a digitalización, electrificación y procesos de fabricación más sostenibles. Este esfuerzo ha situado a las plantas españolas entre las más eficientes y competitivas de Europa.
La red productiva está formada por una decena de fábricas repartidas por distintas comunidades autónomas:

- Vigo (Stellantis): una de las plantas más grandes de Europa, donde se ensamblan el Peugeot 2008, el Citroën C4 y vehículos comerciales.
- Madrid (Stellantis): especializada en el Citroën C4 y su versión eléctrica ë-C4.
- Zaragoza, Figueruelas (Stellantis): produce Opel Corsa, Opel Crossland y Peugeot 208, incluidos modelos eléctricos.
- Pamplona (Volkswagen): responsable del Polo y el SUV urbano T-Cross.
- Martorell, Barcelona (SEAT-Cupra): la factoría de mayor volumen en España, donde se fabrican el Ibiza, Arona, León (también en versión híbrida enchufable), Cupra Formentor y otros. SEAT exporta más del 80 % de su producción a más de 70 países, emplea a unas 14.000 personas y dispone de tres centros: Martorell, El Prat de Llobregat y Barcelona.
- Valladolid (Renault): fabrica el Captur, el Symbioz y motores.
- Palencia (Renault): dedicada al Austral y al Espace, ambos con tecnología híbrida.
- Valencia (Ford): enfocada en el SUV Kuga, uno de los modelos españoles con mayor volumen de exportación.
- Ávila (Renault): centrada en vehículos industriales ligeros.
- Mérida (Nissan): especializada en recambios tras el cierre de la planta de Barcelona.
- Barcelona (SEAT y proveedores): polo destacado en componentes y carrocerías.
En conjunto, estas instalaciones convierten a España en un centro estratégico para Europa y en un actor relevante en la transición hacia el coche eléctrico.

Los retos de la próxima década
El desafío inmediato del sector es atraer nuevos modelos electrificados, reforzar la red de proveedores y avanzar en la producción de baterías. La llegada de gigafactorías y la adaptación de las líneas de montaje respaldan la idea de que la automoción seguirá siendo uno de los grandes pilares económicos del país en los próximos años.
En este contexto, SEAT S.A. lidera el proyecto ‘Future: Fast Forward’, considerado la mayor inversión industrial en la historia de España: 10.000 millones de euros destinados a convertir al país en un referente europeo en movilidad eléctrica. El plan incluye:

- La electrificación de las plantas de Martorell y Pamplona.
- La construcción de una gigafactoría de baterías en Sagunto (Valencia).
- La creación de un ecosistema nacional de proveedores y la instalación de sistemas de baterías en Martorell.
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