El conjunto colchonero no pudo empezar con buen pie su pretemporada y cayó por la mínima (1-0) ante un Porto más rodado y competitivo
Comienza la pretemporada de fútbol con el enfrentamiento del Atlético de Madrid contra el FC Porto, el pasado sábado 3 de agosto, en lo que era el primer amistoso para el equipo colchonero y el tercero para el portugués. El partido se disputó en el Estadio do Dragão de Oporto ante 49.227 espectadores, con poca suerte para los madrileños.
La imagen de los rojiblancos dejó sensaciones encontradas: el Atlético de Madrid pierde contra el Porto mostrando intención, pero muy poca ejecución. La presión fue alta en los primeros minutos y cuando el físico lo permitía. Sin embargo, lo más claro es que el equipo no funciona como bloque. Froholdt, joven danés de 19 años, fue autor del gol y deslumbró durante el encuentro.
Simeone probó diferentes combinaciones, alineando un once por parte ofreciendo minutos a varios de los nuevos fichajes. Más allá del reparto de roles, quedó patente que hay mucho trabajo pendiente tanto en el terreno de juego como en la planificación de plantilla. El ataque fue inofensivo y la defensa blanda en momentos clave.
El Porto impone su ritmo frente al Atlético de Madrid
El conjunto portugués, que ya suma tres encuentros de pretemporada, se mostró superior en ritmo, coordinación y presencia física. Aprovechó los desajustes del Atlético en la presión alta y generó peligro con relativa facilidad en la primera media hora. Oblak fue el mejor del equipo en ese tramo, con intervenciones clave ante Borja Sainz y Pepé.
La presión inicial del Atlético fue agresiva, pero poco coordinada. En cuanto el rival superaba una línea, aparecían espacios que el Porto no dudó en explotar. Simeone quiere un equipo que robe arriba, pero eso exige sincronización total, algo que aún está lejos de lograrse con apenas dos semanas de trabajo.
Simeone aprovechó el encuentro para dar minutos a casi toda la plantilla disponible, cambiando el once por completo tras el descanso. En la primera parte destacaron Julián Álvarez, Baena y Sorloth en el frente ofensivo; en la segunda, Griezmann, Almada y Cardoso. Sin embargo, ni unos ni otros lograron conectar en los metros finales.
El Atlético de Madrid es derrotado por la joven perla del Porto
La intención ofensiva fue mayor en la segunda mitad, pero se desvanecía cerca del área. El equipo mejoró en circulación, con Cardoso marcando el ritmo desde el medio, pero no logró traducir eso en remates claros. Griezmann jugó lejos del área, Almada aportó movilidad sin desborde, y Rayane no encontró espacios.
Justo en el último minuto de la primera mitad, el Porto encontró premio. Un mal cierre defensivo entre Ruggeri y Lenglet dejó a Froholdt, joven danés de 19 años, en posición inmejorable para batir a Oblak con un disparo cruzado. Fue su primer gol con el equipo luso y sirvió para decidir el encuentro.
Antes de eso, Borja Sainz ya había avisado con un remate al segundo palo que no llegó por centímetros. La defensa del Atlético, aún por ajustar, mostró debilidades en situaciones de desborde y repliegue.
Los nuevos fichajes del Atlético, luces y sombras
De los refuerzos veraniegos, Cardoso fue el más destacado: personalidad, criterio y equilibrio en el centro del campo. Baena se mostró algo apagado, mientras que Ruggeri alternó buenos momentos con errores graves. En la segunda mitad, Hancko y Pubill cumplieron como centrales, y Almada dejó destellos de calidad sin demasiado impacto.

En general, todos dejaron la sensación de necesitar más rodaje para adaptarse a las exigencias del estilo que Simeone quiere imponer. Aún es pronto, pero será necesario dar un paso adelante pronto para competir desde el arranque liguero.
La propuesta fue clara, presión alta, más juego combinativo y control del balón. Sin embaergo, la ejecución quedó muy lejos de lo ideal. De esta manera, el Atlético acumuló posesión inofensiva, falló en las conexiones ofensivas y se mostró lento en los metros finales contra el Porto. El equipo portugués, sin brillar, fue más eficaz y supo cuándo golpear.
En este contexto, el resultado es lo de menos, pero la sensación de estar en plena obra es real. Faltan automatismos, faltan ideas en ataque y, quizás, faltan aún un par de refuerzos.


El Atlético de Madrid es derrotado por la joven perla del Porto







