Gran repercusión en todos los medios del discurso navideño de Felipe VI

Gran repercusión en todos los medios del discurso navideño de Felipe VI. Foto: Casa Real

 

  • Rodeado de una gran expectación, don Felipe hizo su aparición en casi todas las cadenas de televisión a las 21:00 horas del 24 de diciembre.
  • En un ambiente más cercano y acogedor que el de años anteriores protagonizado por su padre, don Juan Carlos, el nuevo Rey recibió a los españoles en un salón del Palacio de la Zarzuela.
  • Gestos, postura, entorno, decoración, todo algo distinto en comparación con los discursos del anterior monarca.

Era el discurso navideño más esperado de los últimos años. Nuevo rey, nueva época, nuevo estilo. Los ciudadanos estaban expectantes ante las palabras que iba a pronunciar durante la Nochebuena Felipe VI, que desde su proclamación en junio pasado, se ha esforzado por dar una imagen más moderna y cercana al pueblo. Los medios de comunicación y las redes sociales se han volcado en comentar y analizar el resultado de unas palabras que se emitieron en prácticamente todas las cadenas de televisión.

Con un cambio de escenario perfectamente estudiado, don Felipe recibió a todos los españoles, sentado en un sillón, situado en un salón del Palacio de la Zarzuela junto a un sofá, rodeado de un acogedor ambiente, con una flor de Pascua a su izquierda, unas luces navideñas en la ventana a su espalda y a su derecha sobre una mesita, unas fotografías muy familiares e incluso íntimas (una de ellas con su esposa, la Reina Letizia y sus dos hijas, y otra de la pareja en actitud cariñosa). Un ambiente distinto del que se ofrecía en los discursos de su padre, don Juan Carlos, que solía grabarlos en su despacho, incluso a veces detrás de su mesa de trabajo.

También los gestos, la forma de hablar y los movimientos de la cámara fueron diferentes. Don Felipe no dejó de mover sus manos en todo momento -aunque no su cuerpo, que mantuvo las piernas cruzadas-; trató de comunicarse con la cámara como si tuviera a sus interlocutores presentes; y las imágenes, lejos de ser estáticas, pasaron a menudo de planos cortos a planos generales, mostrando ángulos determinados para ofrecer más o menos escenario y elementos decorativos.

Todo muy pensado y meditado. No en vano, cuando el discurso del monarca pasó a mencionar a don Juan Carlos y el testigo histórico que le ha legado, el plano se abrió para mostrar una fotografía, más alejada físicamente de él, donde aparece con su padre, y por detrás se ve a su madre, la Reina doña Sofía, junto a una bandera de España y un sencillo pesebre. Sin embargo, la mayor parte de su parlamento está recogido en un primer plano, con el fin de mostrar un acercamiento evidente, y algo menos en un medio plano, con el objetivo de mostrar a su familia, en una imagen de unión y fortaleza de la institución.

Expectación y repercusión
Los medios de comunicación se han hecho gran eco de las palabras del nuevo monarca, analizando cada detalle y destacando algunos de los guiños de su mensaje, en un momento en el que posiblemente la Monarquía esté recuperando posiciones entre la sociedad, después de unos años de descrédito y crítica por parte de la población. El pasado año, el discurso de don Juan Carlos perdió audiencia, llegando a un 60,4% de share, 27 puntos por debajo del emitido en el año 2000, cuando obtuvo un 80,7%. La audiencia de este año, que aún se desconoce, posiblemente haya superado ese nivel.

Fueron 13 minutos de discurso, algo más extenso que en otras ocasiones, a lo largo de los cuales el Rey quiso transmitir comprensión hacia los ciudadanos, ante su pérdida de confianza en las instituciones y en los políticos, a la vez que esperanza para afrontar con optimismo un futuro, que quiso dejar claro que empezaba a ver la luz. “Las conductas que se alejan del comportamiento que cabe esperar de un servidor público, provocan, con toda razón, indignación y desencanto”, dijo solidarizándose con el desánimo de los ciudadanos, pero animando a la vez al pueblo: “Sin embargo, no debemos dejarnos vencer por el pesimismo, … sino afrontar con firmeza y eficacia las causas de esos problemas, resolverlos y recuperar el sosiego”.

“La lucha contra la corrupción es un objetivo irrenunciable” y “hay que cortarla de raíz y sin contemplaciones”, fueron sus palabras tajantes para encontrar la solución a la situación que vive el país. Unas palabras en las que algunos han querido encontrar la esperada referencia a los problemas con la justicia que está viviendo su hermana, doña Cristina. El desarrollo que hizo de esta idea a continuación anima a pensar que efectivamente la segunda lectura era esa: “los responsables de esas conductas irregulares están respondiendo de ellas (…), pero es necesario que no echen raíces en nuestra sociedad. Los ciudadanos necesitan estar seguros de que el dinero público se administra para los fines legalmente previstos; que no existen tratos de favor por ocupar una responsabilidad pública; que desempeñar un cargo público no sea un medio para aprovecharse o enriquecerse”.

El paro, la economía y Cataluña
Don Felipe habló también del paro, de la situación económica y del momento que se vive en Cataluña. En los tres casos, el mensaje fue por un lado de preocupación y de solidaridad con lo que opina el pueblo, y por otro de ánimo para afrontar cualquiera de esos problemas. Para los catalanes lanzó un mensaje que invitaba a la unidad y al respeto a la Constitución, pero al mismo tiempo ofrecía un abrazo, una muestra de sincero sentimiento hacia esa sociedad que podría caminar hacia una ruptura con el resto de España: “Millones de españoles llevan, llevamos, a Cataluña en el corazón. Como también para millones de catalanes los demás españoles forman parte de su propio ser. Por eso me duele y me preocupa que se puedan producir fracturas emocionales”.

Como despedida, reiteró su mensaje de esperanza, optimismo y ánimo hacia una lucha común “para recuperar el orgullo de nuestra conciencia nacional: la de una España moderna, de profundas convicciones democráticas, diversa, abierta al mundo, solidaria, potente y con empuje”. Y quiso terminar con una frase de agradecimiento: “Gracias nuevamente por escucharme esta noche“. Trece minutos de parlamento que se cerraron con diversas fotos familiares de don Felipe, doña Letizia, la princesa de Asturias, y la infanta Sofía.

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